viernes, 16 de julio de 2010

Desandemos los suburbios



A Roberto, el amigo, el poeta... gracias siempre, compañero.


"Cansado de mundos para tomar un tranvía"
(Fernando Pessoa)


Tampoco hoy me esperan versos. Por más que te pienso despacio recorriendo aquella senda empedrada (y empeñada) entre la naturaleza más salvaje. Por más que vuelvo a la urgencia de ese viento encumbrado. Conquistamos aquella cima, ¿recuerdas? Pusimos la bandera de la antítesis sobre la niebla. Respiramos, por fin, el triunfo del que no emprende batallas.
Y aquí continúo, a este lado de la resistencia, preguntándome por el dueño de las 414 llaves de las trampas subrepticias; aguardando el siguiente jeroglífico mientras Nietzsche acecha en nuestro túnel.
Una Catacumba de humo y canción hizo las veces de refugio. Importaba tan poco dónde terminasen los raíles... Nos bastó el hervir grana por aceras y nuestros pies sumergidos en la noche, espuma de cerveza en cascada por
escalinatas interminables, vagones repletos de papeles a medio escribir, café y más café para soportar la condenada belleza... y siempre ese azul por todas partes.
Al regreso, tu mirada puso su acento sobre la risa de un gato callejero. Supe enseguida que aquello era más que un gesto. Cerca andaba la victoria.