sábado, 26 de septiembre de 2009

Perdón

(Oswaldo Guayasamin)



"Me he mirado despacio
y no me encuentro
"

(De Si temierais morir, Vicente Gallego)



Perdón por no haber perdido la esperanza. Quizá mi torpeza resida en creer que el punto de apoyo del que hablaba Arquímedes es la imagen que de Roma devuelve un charco en medio del desierto salado. Perdón por soñar con las desapariciones. Tal vez escogí la ingenuidad de una nube de acuarelas porque me aterra la frialdad de los cordones de zapatos. Le pido perdón a la noche que no entendió por qué desgasté mi madrugada en coser el canto del grillo a mis párpados. Perdón también por las luciérnagas y la ración de bienvenidas. Es posible que haya inundado de equivocaciones mi presente sin más aspiración de futuro ni memoria de pasado que la palabra libélula. Perdón por aferrarme al ángel protector que me regaló un poeta entre palabras rojas. Probablemente confunda el lenguaje de las caracolas azules, ése que no cree en el límite de los significados, sí, es muy probable que haya confundido el idioma y la ley moral que me invita a llorar abiertamente por el destino de las flores de los cementerios, pero no me arrepiento. Perdón por mi condescendencia con las tumbas porque no son las culpables de la cruz. Perdón por abrazar la locura y sonreír a los paraguas. Perdón por el ropero lleno de palabras y por los cajones libres de recuerdos. No sé a quién estoy pidiendo perdón y pido perdón por eso, por no saber pronunciar un nombre a tiempo y perderme entre las líneas de un instante banal, siempre me ocurre que dibujo sombreros para no pintar la mirada y me precipito en los abismos por no saludar a los espejos. Perdón por estar reconociendo cuánto miedo tengo. Perdón, y ya termino, por creer que nunca me he ido y decir que estoy volviendo.

32 comentarios:

Marcelo dijo...

Dicen que perdonar es divino, no puedo perdonarte yo, que no lo soy. Estoy seguro que otros sí te perdonarán, entonces prefiero pedirte que, sólo de vez en cuando y sólo cuando lo quieres, sigas dibujando sombreros que pintan miradas y llores por el destino de las flores de los cementerios. Las flores, las miradas, los sombreros, yo, lo necesitamos.
Un beso

TORO SALVAJE dijo...

Que ganas tenía de volverte a leer.

Besos.

alfaro dijo...

Menos mal, tanto tiempo sin leerte, haces una entrada triunfal, abre ese ropero y que salgan todas todas las palabras, entre ellas creo que está una que se escribe así:perdón.
Un abrazo enorme, Gloria.

Andaya dijo...

Si ejercer de humanidad requiere perdón, bienvenidos los culpables y líbreme dios de los inocentes.
Tremendo beso peque.

Juan Antonio dijo...

Cuánta dulzura cabe en unas pocas líneas. Cuánta belleza, cuánta locura.

Sabía que merecería la pena esperar.

Besos, querida amiga.

Roberto dijo...

pide perdón por lo que quieras, pero jamás por escribir...

es un privilegio tenerte otra vez por aqui...

que hermoso, compañera!

Rayuela dijo...

irme*
para que ya
no
duela
para
poder
v
o
l
v
e
r*


Mil besos,querida Gloria.

Camille Stein dijo...

mirando, despacio, en el extremo inverso del espejo, donde el perdón desaparece entre salmos de palabra...

un beso

(* dijo...

Abrazada a los paraguas,
la lluvia que imaginas te salva
de los otros aguaceros
y sabes,
como cuando se saben preguntas,
que de los charcos
se pescan palabras,
y peces poema
y enigmas de ti.

Querida Gloria, gracias por este texto. Me he emocionado tanto que ya sabes.

Un dulce y cálido beso.

TORO SALVAJE dijo...

:)

Muakkkkkkkk.

TORO SALVAJE dijo...

Ese poema ha tenido toda la suerte del mundo.
Un Espigón afortunado.

Gracias.

Besos.

elshowdefusa dijo...

Yo no quiero que te asustes. Quiero decirte que es un texto maravilloso sin que eso haga esconderse de nuevo a las palabras. Esconderse dentro de tu cuerpo, claro está. Decirte que, aunque esté dispuesto en frases, cada una de las imágenes es un verso o un poema entero, sin necesidad de que haya más. Pero todo eso, sin que te asustes, sin que tengas miedo de tu perdón, sin que sientas ningún temor a tu magia, a tu coser. Decirte que el final es redonde, que el final a una le deja sin respirar. Pero, insisto, sin que cunda el pánico, sin que cunda el elogio ni el halago. Sólo decírtelo, para que lo sepas, que para que lo entiendas, para que lo saborees. No para presionarte, no para volver a darte la bienvenida, porque puedes irte o puedes decir que has vuelto tantas veces como quieras. Sólo para que sepas lo profundo que llegas. Sólo eso.

Wara dijo...

Querida Gloria, pides persón por tantas cosas hermosas, pequeñas y grandes, que si estuviera en mis manos, yo te lo negaría para que continuaras adelante. Eso sí, envuelta en un grandísimo abrazo.

En lo poquísimo que conozco de Oswaldo Guayasamin, lo veo siempre grande. Preciosa combinación con tus palabras.

Un abrazo fuerte, como te dije.

Carla dijo...

Maravilloso texto, me quede pensando en él.

ZenyZero dijo...

Ayer estrenaba casa mi amigo A. Le ayudamos con la mudanza. Yo tenía un regalo preparado que le di cuando nos quedamos solos entre los montones de cajas de cartón, muebles sin montar y maletas desperdigadas. Era una acuarela de un bergantín blanco amarrado en los muelles de la marisma, envuelto en una bruma melancólica y con el trasfondo de la caótica ciudad industrial que nos dio la vida y los sueños. En el lado posterior yo le había escrito una dedicatoria a modo de recuerdo: "Sólo existe un hogar verdadero y está dentro de cada uno. Tu amigo, Z. ". Y la fecha del sábado.

Ahora leo tus líneas y quiero, deseo, pensar que son un regalo. Una acuarela envuelta en una bruma melancólica con el trasfondo de un paisaje que nos da la vida y los sueños. Sé de sobra que tras cada palabra existe un deseo, un sueño y también un afán de ser perdonados. Eso significa entregarse; a un hombre o una mujer y también a las palabras. Porque lo que en esencia amamos está dentro de nosotros, el lugar más difícil de acceder. Perdón, una palabra que no es sino una puerta, o una ventana, o una boca por la que entregar y recibir: la vida y los sueños.

Cuídate. No estás sola. Todos somos la misma persona.

Mil besos y alguno más.
Chuff!!

I. Ballestero dijo...

decíamos que estabas volviendo y te repito, como tantas veces, que la realidad es que no te has ido nunca...
es fabuloso, cada frase una fotografía, y cada fotografía casi un recuerdo...
ves? tienes las palabras, sólo tienes que dejarlas salir, porque tarde o temprano querrán hacerlo...

mas de mi que de... lirio dijo...

No pidas perdón, úsalo como impulso, como base, como barca. Úsalo como inspiración para regalarnos palabras por que lo que se dice perdonar si es que hay algo por lo que se deba, solo tu alma lo puede juzgar...

Que bueno leerte nuevamente aunque vayas o vuelvas lo que cuenta es que estas.

Besos desde mi silenciosa-miente pero muy presente.

Mas de mi.

Aire dijo...

emocionada te leo y te perdono... qué genialidad

gloria dijo...

MARCELO:
Petición aceptada, Marcelo, cómo no hacerlo si lo que me pides es parte de lo que soy, cómo negarme a seguir soñando despierta si no sé vivir de otra forma, por raro que sea.
También yo te necesito y os necesito, y la mayoría sabéis que aunque no escribiera no he dejado de estar por aquí.
Muchas gracias, encanto.
Un beso.

TORO SALVAJE:
Qué ganas tenía de que volvieras a leerme, tú especialmente, tú porque siempre tienes una palabra amable que regalarme.
Gracias, Toro, así es un placer volver.
Besos.

ALFARO:
No sé si triunfal o no, Alfaro, muchas gracias, pero entrada seguro. Todas las palabras de ese ropero son tan vuestras como mías, de hecho, la mayoría de ellas son vuestras, literalmente.
Te abrazo fuerte, Alfaro.

ANDAYA:
Ay, corazón, muchas gracias. Es precioso lo que me dices, creo que es uno de los mejores halagos que se pueden decir y espero no hacerte cambiar nunca de opinión.
Un abrazo gigantesco.
(mil gracias, insisto)

JUAN ANTONIO:
Locura, sí, sobre todo locura, muy razonable por cierto en los tiempos que corren o al menos los que yo recorro. Lo que de verdad merece la pena es venir (aunque sea tarde) y recibir vuestro calor intacto, Juan Antonio.
Te agradezco muchísimo tu cariño,
Besos.

ROBERTO:
Mi querido poeta clandestino, cumpliré mi promesa: yo no lo dejo si tú tampoco lo dejas, no podría prescindir del fuego de tu lápiz, compañero.

El privilegio, y lo digo de corazón, es contar contigo, Roberto, gracias.

Te beso fuerte, poeta, muy fuerte.

gloria dijo...

RAYUELA:
Qué regalo, Silvia, como siempre, como cada una de tus palabras y tus versos y tus letras bailando en medio de la dulzura y la belleza. Lo has resumido todo tan bien, de una forma tan hermosa, que no me atrevería a contradecirte.
Sólo una cosa: gracias por el pistoletazo de salida.
Un beso enorme, linda.

CAMILLE STAIN:
Escribir para encontrarnos, cruzar los espejos para ver el otro lado, soñar en voz alta sin miedo ni vergüenza, y sentir, y aprender, y saber estar eternamente agradecida por lo mucho que me estáis enseñando.
Un abrazo y un millón de gracias, siempre.

(*:
Gracias a ti por este pez poema, por todos los océanos de palabras en los que nos sumerges, y a mí, particularmente, en los que me mezco.
No dejes de emocionarme, querida Lunita, sí, lo sé, claro que lo sé, tanto como ya sabes.
Te beso.

TORO SALVAJE:
;)

Muakkkkkkkkkkk.

TORO SALVAJE:
La afortunada soy yo, Toro, poder tener cerquita la mirada de ese Espigón para mí es todo un regalo, te lo aseguro.
Mil gracias.
Besos.

FUSA:
Está etiquetado en poesía, preciosa, porque es un texto pero no lo es, es un poema pero para mucha gente quizá no lo sea, es una sucesión de imágenes para mí (y me alegra que también para ti, mucho, preciosa, no me asusto) pero no dejan de ser un montón de palabras sin más sentido que el que cada uno quiera darle, y para muchos probablemente no lo tenga. Pero que tú me digas que te ha gustado así, que lo has leído así, que lo has vivido así, es una de las muchas razones (y de las más importantes) por las que no podría abandonar.
Preciosa, gracias por entender cuánto necesito un empujón y cuánto daño me hace que me empujen.
Sólo una cosa más: lo voy a intentar, no creo que llegue, pero lo voy a intentar con fuerza.

gloria dijo...

WARA:
Gracias por no perdonarme porque en el fondo sabes que no quiero que me perdonen por todo eso, porque en realidad es justo eso, pido perdón pero no me perdones, déjame que siga, oblígame a seguir.
Tu abrazo por supuesto me lo quedo para seguir pidiendo mil perdones si hace falta y además de enviarte otro igual de grande, te envío un beso envuelto en palabras.
(también me parece gigante Oswaldo Guayasamin)

CARLA:
Gracias, Carla. Me alegra que te haya gustado, y me alegra aún más que te hiciera pensar o soñar o lo que fuera, que te hiciera algo es lo importante.
Gracias, de verdad.
Besos.

ZENYZERO:
Ay, Zen, a ver si sé bien por dónde empezar... por lo fácil, si te parece: GRACIAS.
No sé si este texto era en principio un regalo, no sé qué es, de verdad, y me crees, ¿no es cierto? Pero ahora es que no puedo verlo de otra forma, pero no un regalo que yo hago, sino un regalo que tú me has hecho: yo escribo un texto, tú lo lees, y me devuelves un regalo de acuarelas lleno de deseos detrás de mis propias peticiones y palabras; es como si yo hubiera tirado una bola de papel y tú te hubieses encargado de estirarla y arreglarla, leer su contenido, transcribirla, envolverla y traerla aquí para mí. Gracias, Zen, por hacer siempre estas cosas tan increíbles que te hacen especial y único.
(intento cuidarme, prometido)
Mil besos más los que hagan falta.

I.BALLESTERO:
Gracias, Ignacio, porque justo ahora comienzo a pensar en las fotografías como única forma de escribir, fotografías de sensaciones. No te voy a mentir, me está costando encontrarme, pero reconozco que me facilitáis tanto las cosas que a veces creo que no me he perdido.
Insisto, gracias.
Un abrazo enorme.

MÁS DE MÍ QUE DE LIRIO:
¿Sabes? Es curioso porque yo normalmente estoy diciendo continuamente "no me pidas perdón" y ahora llego yo y suelto todos los perdones que no soporto oír. Curioso e irónico, creo.
Pero sí, creo que tenía que hacerlo, algo me empujó y no me arrepiento, aunque también seguiré tu consejo, por supuesto, cogeré esa barca y a ver dónde nos lleva... siempre y cuando me acompañéis en el viaje.
Gracias por tus palabras y por tu cariño.
Muchos besos, linda.

AIRE:
Emocionada yo, Aire, gracias, tú precisamente que tan acostumbrada me tienes a tus genialidades (que lo son).
Un abrazo.

Fero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emiliakus dijo...

Yo te doy las gracias por llenar más de una tarde con poemas y textos que me demuestran que hay vida literaria y que detrás de esa vida hay sentimientos del escritor.

Un abrazo, Gloria.

Pilar dijo...

Recojo la imagen de Roma en el charco, la líbélula, las caracolas, la lluvia, las miradas bajo el sombrero...Y hago un ramo y te lo entrego...Anque no me conozcas, aunque no te conozca...Me gusta como trenzas las palabras.

Sonrisas...

María C.R. dijo...

Precioso texto y mucho más bonito los sentimientos que encierran las palabras...miedo? Reconocerlos es empezar a combatirlo. El perdón fundamental para vivir en paz, pero el perdón profundo, el de corazón, el que te enciende un suspiro de alivio.
Un beso.

Robërto Loigar dijo...

Hermosa vestimenta que es perdonar.

Me miraré al espejo.

gloria dijo...

FERO:
Vaya, Fero, gracias, no merezco tanto, de verdad que no lo creo, pero te lo agradezco muchísimo.
Te echaba de menos... :)
Mil besos, querido amigo.

EMILIAKUS:
No tienes que darme las gracias, Emi, ¿vida literaria? existe en todas partes, en ti el primero, mira dentro porque hay muchísimo.
Un fuerte abrazo
(y por supuesto gracias, ¿cómo va ese proyecto?)

PILAR:
Puede que no nos conozcamos, pero no se me ocurre mejor lugar para irnos acercando, Pilar.
Muchas gracias por ese ramo, muchas gracias por tus palabras y por supuesto, encantada de tenerte aquí.
Besos, muchos besos.

MARÍA:
Ay, María, creo que te lo he dicho ya mil veces, pero es que es verdad, estoy feliz por tu vuelta y por la compañía de tus palabras.
No nos queda otra que caminar hacia adelante, pero mucho mejor con compañías como la tuya.
Te abrazo muy fuerte (esa torre...)

RÖBERTO LOIGAR:
Cuéntame que ves...
Gracias, Röberto, bienvenido a mi rincón.
Besos.

Brujaroja dijo...

¿Qué tendrá septiembre que nos trae de vuelta?

Qué alegría encontrarte aunque nunca nos hayamos perdido...

gloria dijo...

BRUJA ROJA:
Ay, Bruji, qué alegría. No, no nos hemos perdido, pero leerte de vuelta siempre es un placer.

Gracias por venir por aquí.

Un abrazo enorme.

Narci dijo...

En cada línea se respira un pedazo de alma. En cada súplica se percibe un bello corazón.
Perdona tú a quien no sepa perdonar, porque en el rencor está la herida más profunda que podemos inflijirnos a nosotros mismos.

Un beso.
Narci

Santa Biología dijo...

Bonito dibujo, me recuerda muchísimo a las manos del grandísimo Vela Zanetti.

Un saludo y feliz navidad

Sabagg dijo...

¡Qué bella experiencia leer esto! Perdona que te deje, pero voy a perdonarme un poco alguna cuenta pendiente...