viernes, 1 de mayo de 2009

Papá, cuéntame otra vez

(La lámpara de aceite, Miró)

Para Zen, cuentacuentos de agua y sal

"Dónde estará mi quitatiempo, ya se me ha vuelto a escapar. Ah, si fuera cierto...". Los bolsillos hacia afuera, el pelo alborotado tras la búsqueda que sus manos hacían intuitivamente como si en las mismas raíces fueran a encontrar un tesoro, los ojos perdidos en ninguna parte, y el peso de su cuerpo recordándole que era presencia latente en ese lugar. Si al menos el tiempo se apiadara de él y le diera un respiro, pero su voz le temblaba y el sudor de su frente no hacía más que delatar que su anatomía sabía lo que significaba llegar tarde al trabajo, y él necesitaba saber cuánto de tarde, con la precisión exacta del maldito quitatiempo.

"Querrás decir el reloj, papá. Pero mira cómo vas". El suspiro entre los silencios, la mirada compasiva y resignada, la paciencia apunto de claudicar, y el semblante rígido ante la triste imagen que le llegaba de un padre al que quería y al que dejó de comprender muchos años antes.

"Digo lo que quiero decir, Natalia. ¿Acaso tú miras el reloj cuando tienes tiempo? No, ¿verdad?, pues eso, quitatiempo he dicho. Ojalá se hubiera escapado por lástima hacia mí, para hacerme libre de las horas, Nati, ojalá no existieran esos cacharros que nos esclavizan y que tienen nombres engañosos. Pero qué va, debe haberse escondido para hacerme sufrir aún más, como si no fuera bastante con sólo presentirlo. Pero hija, no me mires así... te gustaba tanto llamar a las cosas por su nombre... ¿ya no lo recuerdas? "

"Era sólo una niña, ¿comprendes?, ya no creo en inventos y tú tampoco deberías hacerlo, papá, por favor. No puedes seguir arrastrando cuentos y hablando como si todo fuera verdad porque no lo es. Y aquí, que todos te conocemos, todavía tiene pase, pero es que lo haces en todas partes y nos avergüenzas, ¿no lo ves? No me mires así tú ahora, que sólo intento ayudarte. Y por amor de Dios, colócate un poco que vaya facha llevas. Toma tu reloj, son exactamente las siete y cincuenta y nueve de la mañana, entras a trabajar a las ocho, así que no, no tienes tiempo."

"Vale, hija, pero no te enfades, no llores... Anda mira, ya me arreglo, ya me voy a hacer de señor respetable, ¿vale?". Los bolsillos por dentro, el pelo reconquistando su lugar, los ojos en todas partes, y el peso de su cuerpo cada vez más pesado. Mientras tanto, su alma intentando encontrar un hueco entre las esquinas de su sombra, derrotada antes de comenzar la lucha.



Ésa fue la última vez que Natalia habló con su padre. Él nunca regresó. Ahora, dos años después, Natalia comenzaba una carta sin destinatario y con un remite difícil de definir:

"Sí, papá, lo recuerdo. Recuerdo el quitatiempo y al malvado brujo que decidió ponernos cadenas a todos sujetando nuestros minutos. Recuerdo el miralunas y a la extraordinaria sabia que antes de morir decidió revelarte el secreto de los satélites diminutos. Recuerdo al horrible aparcasueños que desterrabas de mi cuarto en las noches de tormenta. Recuerdo el duermesilencio que hacías sonar con tus manos cuando acechaba el eco de las paredes. Lo recuerdo hoy y lo recordaba entonces, pero tenía miedo, papá. Siempre fuimos distintos en eso, yo tenía miedo a soñar y tú miedo a dejar de hacerlo. Cuánto lo siento, y además yo conocía tu miedo, yo sabía por tus ojos lo mucho que habías sufrido, lo mucho que sufrías todavía, papá, por culpa de aquellos años. Tú sólo vivías allí por no vivir aquí, tú sólo querías que fuera contigo para que este mundo no me hiciera lo que a ti te hizo, dejarte solo. Pero ahora me has dejado sola... bueno, sola no, porque ahora lo entiendo, me has dejado tus cuentos. Si pudiera verte de nuevo para pedirte que me lo cuentes todo otra vez... Si volvieras, papá, a soñar conmigo..."

24 comentarios:

elshowdefusa dijo...

Este cuento, preciosa, vuela. Has cogido palabras y les has puesto unas alas detrás para que se hagan las dueñas del cielo. Este cuento vuela y hace volar al que lo lee. Es tierno, triste, tuyo, mío, de Zen, de todos, del mundo entero, de cualquier mirada que quiera ver más allá. Que sepa, sin que nadie se lo cuente, que es un miraluna o un quitatiempo. Me encantan las palabras que has creado, Gloria, son preciosas, quiero hablarle así a la gente, que comprenda, que no pregunte por los comesoles o los giravidas.

Buenas noches y un abrazo tremendamente emocionado, porque con la respuesta al comentario anterior y este cuento, ay...

gloria dijo...

FUSA:
Pero ¿no ves que ya lo haces preciosa mía? Tú vuelas tan ligera y sutil, de forma tan natural, que es posible que a veces no seas consciente de no estar tocando el suelo, pero lo haces, vuelas, y construyes montañas de palabras para acercarnos a tu vuelo, rescatando literatura de cada gesto que oteas desde tu cielo. Tus comesoles, mis miralunas, tus giravidas y mis quitatiempos son parte de esta forma rara que tenemos de vivir en el show.

Emocionadísima también, te abrazo, preciosa (dulces sueños).

elshowdefusa dijo...

Pero bueno, como te dijeron un día, me parece, qué comes últimamente, qué has cenado, Gloria, que no dejas de construir imágenes preciosas con tu cabeza.
Si supiera dibujar, me pintaría arriba, bien arriba, sobre una montaña de palabras: quitanbes, miraluna, quitatiempo, comesoles, giravidas, y a ti, preciosa, escalando esa montaña, robando algunas palabras para tu propia montaña de palabras, alcanzándome, poniendo tus manos bajo mis pies, para que piense que toco tierra y me quede quieta.

Buenas noches, ahora sí, de verdad, y un beso enorme, y un abrazo, y un quiero verte pronto.

Rayuela dijo...

"...su alma intentando encontrar un hueco entre las esquinas de su sombra..." Vaya frase! Es tan dura como bella,creo que en ella está concentrado el núcleo de toda la historia.
Maravilloso relato!

Un gran beso(tal vez, soñada por alguien)

ZenyZero dijo...

Glotxu!! Pero qué voy a hacer contigo?? Es lo más bonito que me han dedicado en mi vida, y mira que soy mayor...
No sé qué decir. Muchas gracias.

El cuento es genial, escrito con imaginación y la habilidad de un genio. Y precioso. Además, me identifico con el papá... Qué bonito! Gracias.

Millones de besos.
Chuff!!

TORO SALVAJE dijo...

Me ha emocionado ese padre.
Le dejó una herencia valiosísima.
Me encanta venir aquí Gloria y pasear por lo que escribes, siempre me voy contento.

Besos.

(* dijo...

Gloria, cuéntamelo otra vez, tú que sabes inventar palabras tan preciosas, tú que sueñas con los ojos bien abiertos, tú que exploras un mundo que es cada vez más maravilloso, cuéntamelo todo, todo lo que sabes, descubres, aprendes, sientes y amas. Te he leído, como me dijo Alfaro hace poco, con los ojos como lunas. Es un cuento tan bonito... tan bien contado... que cada papá debería contárselo a sus hijos para que ellos siempre tuvieran presente la posibilidad de imaginar para escapar de la nada. Querida Gloria, te abrazomariposas.

Un dulce beso.

Verbo... dijo...

Nena

Busco café, para tí, para mí
para leerte...

regreso...

M.

Verbo... dijo...

Una vez intenté vivir sin esa cosa pegada a mi muñeca izquierda, después lo mudé a la derecha, -me molesta al escribir- lo pasé nuevamente a la izquierda, y allí lo llevo pegado, adherido, como si fuese cosa de mi cuerpo.

El tiempo, el insttante, el recuerdo...

No sé quien se llevó a mi padre cuando yo tenía 4 años... aún no lo sé...hace tiempo... sólo recuerdo las noches en la que me llevaba en su hombro "a caballito" y me hacía arroz con leche, y su cuento favorito "Tu eres mi reina".

Solo eso me ha quedado con el tiempo...

asi como tus letras (te cito) vi ir a mi padre un día:

Mientras tanto, su alma intentando encontrar un hueco entre las esquinas de su sombra, derrotada antes de comenzar la lucha.Un día se fué a trabajar, y jamás volvió...

(Llovió mucho en aquellos dias, sin tiempo, sin medida de reloj...)

Besitos Gloria ♥

alfaro dijo...

Gloria,
lo leo por tercera vez,
"quitatiempo" qué nombre más acertado, yo un día de estos lo olvidé y cuando llegó la noche y fui a quitarlo vi que no lo había puesto..., o sea, no lo había mirado en todo el día..., y si no lo llevas, miras el del móvil.
Me encanta el padre cuentacuentos,
y qué conmovedor el párrafo que empieza "vale, hija...", la hija llora, y él se viste como su hija quiere...
Es precioso,gracias.
Un abrazo.

cristal00k dijo...

Ay! el tiempo, omnipotente, inaprensible, a veces despiadado, a veces amable. Un concepto relativo donde los haya...

Pero lo que quería decirte hoy, es que en este mundo blogger, hay de todo, bueno, muy bueno, menos bueno, incluso malo. Pero gente como tú o como Zen, estais fuera de esos parámetros. Sois sencillamente increibles, como dos hados venidos de otra dimensión más avanzada, a los que me gusta tener cerca, para mirarme en vuestro miralunas mágico.

Tus textos acostumbran a ser excelentes, pero este es de lo mejor que te leido sin duda alguna.

Un beso muy muy grande, y no cambies ni de peinado niña.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Gloria...es mágico, me recuerda a Michael Ende, a Momo y los hombres grises que nos quitan el tiempo.

Y estoy de acuerdo con Fusa, las palabras que inventaste son preciosas :-)

gloria dijo...

FUSA:
Preciosa, gracias... Si por seguir tu vuelo tengo que escalar montañas, no dudes que te daré alcancé, si por abarcarte tengo que cruzar mares me convierto en sirena si es necesario, pero tú no pares ni para hacer nido, no lo necesitas, tienes un corazón tan generoso que estamos todos anidados en él. Fusa, lo que yo quiero es que sigas desquieta toda la vida para que la escritora que te habita viva más de lo que cuenta.

Un beso gigantesco (y gaitesco) y un quiero que nos dibujes en collage en Asunto con pendiente.

RAYUELA:
Coincido contigo, querida mía, si tuviera que resumier este cuento en una frase, sin duda sería ésa, porque ese padre se quedó sin alma... pero esa hija pudo recuperar la que había perdido.
Muchas gracias, de verdad.
Un beso enorme (y todos los sueños)

ZENYZERO:
Zen, gracias a ti... te debía un cuento, no es que te lo hubiera prometido, ni nada parecido, pero sentía que te lo debía, y no sabes lo que me alegra que te haya gustado.

Te confieso que es mi forma de decirte que no te detengas, y si te has identificado un poco con el padre haz casi como él, no dejes de escribir... no siempre es para huir, y a veces sí, pero ¿y qué? si el resultado en tus manos siempre es maravilloso y, al menos, hay un lugar donde podemos ir.

No es necesario que te diga, porque lo sabes, que hago de la literatura mi forma de vida, y lo hago a conciencia, porque así es como quiero vivir...

Y basta de puntos suspensivos, y mucho más de sermones (no pretendo hacer ninguno). Sólo quédate con este cuento, con mi abrazo y con mi millón de besos de ida y vuelta.

TORO SALVAJE:
No te imaginas la ilusión que me ha hecho este comentario tuyo, Toro, porque si tú te vas contento de aquí me has dado una excusa más para escribir... mil gracias, te lo digo de corazón.
Un abrazo.

(*:
"Ven, Nati, te voy a enseñar cómo funciona el miralunas que me regaló aquella sabia mujer. Cierra los ojos y sujétalo con las manos, pero es muy importante que mantengas los ojos cerrados hasta que yo te lo diga. Bien, muy bien. Ahora di en voz alta: ím ne nátse y laicepse yos. Otra vez. Y otra. Es muy importante que se diga tres veces porque el número tres es clave en los encantamientos. Ahora pon el miralunas en tus ojos y ábrelos"
Natalia estaba frente al espejo y cuando abrió los ojos una exclamación escapó de sus labios.
"Las estás viendo, ¿verdad?"
"Sí, papá, veo dos lunas donde tenían que estar mis ojos, pero ya no están ellos, son lunas brillantes de plata..."
"Claro, hija, esas lunas te pertenecen, pero sólo pueden verse como te he explicado, ¿lo recordarás?"
"Lo recordaré"
Ay, papá, cuántas cosas me enseñaste y yo sin darme cuenta, y pensar que hasta ahora no entendía lo que significaba aquel encantamiento que susurraba tres veces delante del espejo cada vez que quería ver la plata en mis ojos... "soy especial y están en mí"

Otro día, querida Lunita, te cuento cómo un anciano recorrió el mundo hasta dar con el besacorazones... de momento, beso el tuyo.

gloria dijo...

VERBO:
A veces, querida mía, nos agarramos a los objetos simplemente para que nos recuerden que todo tiene algún sentido porque de cuando en cuando funciona.

Ay, preciosa, qué historia... cómo puede la realidad ser tan real... cómo me gustaría tenerte cerca ahora con un café por delante para conversar sobre ese cuento que más te gustaba de niña... cómo siento haberte traído recuerdos tristes...

(sujétate a ese reloj si lo necesitas, yo puedo ofrecerte mi cariño, que lo tienes)

Un abrazo inmenso, Verbo.

ALFARO:
Ay, cómo me ha gustado que me digas que lo lees por tercera vez (mil gracias, a mí eso sólo me pasa cuando... jo, gracias).
Yo ya no llevo reloj, hace mucho que no lo uso, y el del móvil poco porque, aunque lo tengo como despertador, todas las mañanas suena el teléfono para despertarme porque a mí las alarmas, después de mis noches en vela, pues ni flores (soy un desastre, lo sé). Y ya no lo necesito, el reloj digo, porque he descubierto que el tiempo pasa igual de deprisa con y sin él, por desgracia es así.
A mí también me gusta mucho ese detalle, Alfaro, ese indicio de sacrificio que todos los padres/madres hacéis... y que tan poco se os reconoce.
Gracias a ti, siempre.
Un abrazo enorme.
(y perdona el rollo que te acabo de soltar).

CRISTAL:
Es relativo sin entrar en términos físicos, si ya entrásemos en ellos... tendríamos (tendrías, en realidad, je) para muchísimas entradas.

Estoy de acuerdo contigo en que Zen... es Zen... es que no se le puede meter en ninguna clasificación de lo maravilloso que es... pero yo!! que no mujer, que no, aunque gracias! Pero me alegra que te guste tenerme cerca, porque sabes, encanto, que es recíproco, y que perderme en tus textos es una de mis delicias.

Mil gracias, de verdad... has conseguido sacarme los colores... y no sé si cambiaré o no, pero no dependerá mucho de mí, o sí, sólo espero que sigas estando por aquí.

Un abrazo enoooooooooorme.

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Ay, Brujita, qué imágenes acabas de traerme, gracias...
Lo más especial de este cuento para mí, además de esas palabras inventadas, es con diferencia vuestra respuesta.
Un besazo impresinante, Bruja.

Verbo... dijo...

nenaaaa

te dejé algo en mi blog ♥

gloria dijo...

Verbo... gracias... eres increíble, de veras...

Te abrazo, linda.

Mirada dijo...

Gloria, ¿sabes? eres extraordinaria, una mujer increible, una escritora eres, a Zen me lo imaginé siempre así, como tú lo has descrito aquí, con ese mismito corazón, enorme corazón, sensible, como tú. Estoy emocionada, y muy agradecida por poder leer algo así, y lo que es mejor, lo más importante el bien que haces.
Siéntate conmigo, no a mis pies, y si es a pies, pues jugaremos agachaditas las dos... :-) Es un cuento muy bello, ójala alguien se anime a ilustrarlo me gustaría verlo publicado en papel, es genial. Muchos besos y un abrazo enorme, pequerrechiña.

elshowdefusa dijo...

(Me has leído el pensamiento. Cuando dije: si supiera dibujar... después penséde fotos, como ELLA. Y no te pienses que no tengo ganas. Pero creo que soy torpe. De todas formas, si lo consigo, tendrás noticias mías.)

elshowdefusa dijo...

((Haaaaala. Han desaparecido cosas. Había escrito, o pensaba que había escrito: pensé en hacer un collage de fotos.))

(* dijo...

Ay, Gloria, ¡¡gracias por esta continuación!! Ay, ay, ay... El anciano que recorrió el mundo hasta dar con el besacorazones... ay, cuéntamelo, por favor, y yo me lo imaginaré con dos miralunas puestas, una en cada ojo. ¡Tú sí que eres especial, linda Gloria!

Un dulce beso emocionado.

gloria dijo...

MIRADA:
No soy tanto, Mirada, de verdad que no... pero leo con mucha atención, eso sí que lo hago, y leyendo a Zen supe lo maravilloso que es... igual que sé por tus palabras lo dulce y magnífica que tú eres, de corazón.
Como ya decía antes en algún otro comentario, para mí, lo importante de este cuento para Zen es que os haya gustado a todos tantísimo...
Gracias, linda Mirada, muchísimas gracias.
Besos agradecidos y muy emocionados.

FUSA:
(De torpe nada... sólo inténtalo y ya me cuentas... no sé por qué me da que te pareces a ELLA más de lo que crees...)

((seguro que lo habías escrito, pero ayer esto estaba horrible, el día del trabajo, ya sabes... menuda ironía...jejeje))

(*:
Lunita gracias a ti, de verdad.
No puedo prometerte nada, porque me conoces y sabes que soy un desastre para eso de sentarme a escribir largo y tendido, pero es muy posible que pronto te cuente cómo el besacorazones se perdió en la senda de un bosque en los tiempos en que todas las palabras se recordaban, cómo ese besacorazones fue testigo del olvido de su nombre en la memoria de los hombres (y es que era el último de su especie), y te contaré también cómo el único anciano que recordaba todos los nombres decidió ir en busca del besacorazones, con dos miralunas en sus ojos, un fluyesueños en sus manos, y un escalapesadillas en sus pies... un día puede que te lo cuente...

Un abrazo, Lunita mía.

(* dijo...

Querida Gloria, no quiero ser pesada ni insistir demasiado, pero es que no sé si te has dado cuenta que mientras me decías que algún día vas a contarme... has empezado a contármelo ya. Si te sale solo... ¡qué maravilla! Ay, ¡y ahora encima me debes más palabras! jajaja... Porque, como te imaginarás, yo quiero saber qué es para ti un fluyesueños y un escalapesadillas. ;)

Te abrazomariposas y estrellasdeseo te dibujo y si hace falta vuelosonrisas para que te alienten a seguir.

Un dulce beso.

I. Ballestero dijo...

He comenzado este comentario tres o cuatro veces, y no encontraba palabras para decir todo lo que ese cuento evoca... quizá porque también intentamos muy a menudo rescatar el alma de las sombras... Pocas veces había leído algo tan conmovedor, nunca tanta tristeza me había arrancado una sonrisa...

Muchas gracias por seguir destilando palabras...

besos

gloria dijo...

(*:
Claro que me he dado cuenta, Lunita... me sale sólo porque tú me animas a que así sea... y puede que pronto continúe, aunque sólo es una posibilidad. Cuando una se pone a escribir, nunca sabe qué traerán sus manos, porque las manos, como bien dice Wendy, no mienten, ¿verdad?
Un fuerte abrazo, linda, y mil gracias por todo.

I. BALLESTEROS:
Siempre me haces unos comentarios preciosos, muchísimas gracias. En ellos puedo leer cómo me lees, que es como yo te leo a ti... tus textos evocan tantos sentimientos que muchas veces me cuesta encontrar las palabras para agradecerte lo que transmites.
Como ahora, que no sé cómo darte las gracias por tus palabras.
No dejes de venir... pero sobre todo no dejes de escribir.
Un abrazo.