lunes, 18 de mayo de 2009

Decir adiós


Qué extraño es quedarse sin palabras cuando querrías decirlo todo. Qué extraño, visitar los rincones que dejaron tus palabras y saber que ya no estás. Qué extraño, tener la seguridad de que sigues siendo, sin estar. Qué extraño es negarme a despedirte porque ni siquiera te he saludado. Qué extraño, llorarte en los oídos con la voz de Serrat, ensordecer con los ojos rebosando tu poesía. Qué extraño, buscarte como siempre, verte, oírte, leerte, como siempre, como cuando estabas, sabiendo que no estás. Querer despedirte y no saber cómo hacerlo es tan extraño como estar escribiendo esta despedida incoherente. Ya no estás, pero eres en todas partes en forma de necrológica y yo me pregunto quién escribirá tu epitafio, quién se atreverá a poner palabras en tu lápida. Yo, que no me atrevo ni a decirte adiós porque jamás te dije hola, me compadezco del encargado de rendirte homenaje en una frase para la eternidad. No hay palabras, Don Mario Benedetti, para decir todo lo que fuiste cuando estabas, y todo lo que eres sin estar.

20 comentarios:

marisa dijo...

Se nos ha ido pero nos ha dejado ese sur, esa´defensa de la alegría, esos informales pasando frío, , esos árboles solidarios....Su humanidad sangrante y rebosante, su compromiso(eso que tan poco gusta y que a algunos les produce urticaria sólo nombrarlo)son un legado que , algunos, no olvidaremos. Que la tierra le sea leve

TORO SALVAJE dijo...

Que pena Gloria.
Sigo KO

Besos.

TriniReina dijo...

Pero nos quedan sus letras, y en ellas, queda su espíritu. Así quiero creerlo.

Tristes todos los que amamos la poesía.
Descance en paz

Abrazos

(* dijo...

Gloria, cuando me he enterado esta mañana... uf... he llorado como si Don Mario fuese un conocido, un buen amigo al que invité a tomar café para leer su poesía. He notado las lágrimas resbalando por mi rostro, me he mojado los dedos con ellas... y era verdad que estaba llorando, no lo soñaba. Y me he puesto a leer poemas suyos como una loca, detrás de uno otro, casi sin disfrutarlos, comiéndomelos casi... he reaccionado así, no sé. Y luego me he acordado de ti, de nuestro poema que es su poema, y sabía, porque lo sabía, que aquí iba a encontrar unas palabras sin palabras que intentan, pero no pueden, no saben porque no quieren, decir adiós.

"Cuando me entierren / por favor no se olviden / de mi bolígrafo", dice uno de sus haikus... Quién va a poder olvidarlo.

Te abrazo, linda, muy muy fuerte, emocionada.

Almarosa Lunazull dijo...

También yo le he dicho adiós, claro, sin muchas ganas, aún sin poder comprender... Son tan grandes y a la vez tan pocas, las almas de hombres, que como él, han pasado por este mundo, y que definitivamente no deben ser olvidadas por la magnitud de esa huella tan profunda que le han hecho a la memoria de esta humanidad entristecida... Él es uno de esos hombres grandes, uno de esos inolvidables, uno de esos que no morirá, simplemente porque el recuerdo de todos, avivará por siempre la llama de sus versos, de su poesía soñadora y alegre...

NO digamos "adiós"... Digamos mejor "hasta luego"... Porque un poeta realmente nunca se marcha, está siempre en medio de la belleza de las palabras que su inspiración regala... Entonces no olvidemos esas palabras... Lloremos, cantemos, brindemos por ellas, para que jamás nos olvidemos de que un día, en este planeta tierra, vivió un ser, como sacado de otro mundo...

SOL dijo...

Mi querida amiga!!!
Ya lo he dicho en otros post de amigos homenajeando "al grande"...
El se fue fisicamente ... pero trasciende a traves de sus obras.. siempre estará.. siempre!!!
Estoy segura que desde alguna estrella seguira escribiendo rodeado de angeles que estaran felices de tenerlo!!!
Besos cielo, me uno al dolor...
Y al sentir...

Aire dijo...

Perdimos al maestro de las palabras para todo, para siempre, para el verso.

Fero dijo...

No hay palabras.
Nunca las habrá.







abrazo, amiga.

ZenyZero dijo...

No me quedan adioses
tanto le diste a mi silencio
que me lo llenaste de vida.

Hoy querría ser tu punto y seguido
y, sin embargo, llegaste al final del verso.
Al último.
Al más triste.

Me quedaba un adiós y me lo robaste para escribir tu punto postrero.

Hasta siempre, compañero. De lo que me llenaste mi alma, siempre estará conmigo.

Gracias. Mil gracias, amigo.

Z.-

Rayuela dijo...

Hoy todos estamos sin palabras,Gloria querida.Hoy sólo escuchamos las de Mario.



Un gran beso!

elshowdefusa dijo...

Ha sido lo primero que he sabido hoy. He abierto el correo y, como estoy suscrita a una revista literaria, me han enviado la noticia. La primera que he visto, con un asunto que ponía: Mario Benedetti ha muerto. Y me he pasado por mis blogs preferidos para ver si poniais algo. Y he visto el de Dudo. El precioso homenaje de Dudo. Tú no tenías nada aún, así que me he ido pasando. Y he visto esto, cuando estaba recién subidito. Porque eso de que me retiro a mis aposentos no me lo creo ni yo, que necesito leeros aunque sea detrás de la tanca. Y es una preciosidad, Gloria. Y el final es El Final.
A mí los adioses se me dan fatal... así que no diré nada. Es verdad que ahora releemos y pensamos en él, y es raro que todo sea lo mismo, pero que haya cambiado todo.

Un abrazo, preciosa.

Marcelo dijo...

A mi me pasa, y creo que a los demás también, que me embarga una sensación de abandono y soledad ante la muerte del otro, el querido otro. En este caso nos quedan sus letras, claro, pero el mundo es menos humano, aunque sea un poco menos, cuando alguien como Benedetti nos deja.
Un beso

Laura dijo...

Y todo lo que por siempre será...
Un saludo

Roberto dijo...

Las veces que me he emocionado con sus versos...

tus palabras me dan consuelo, me dan ganas de abrazarte, me dan ganas de escribir hasta que mi lápiz sangre...

Jamás le olvidaremos

Anita dijo...

Una gran pérdida, pero estas personas nunca se van. Sus palabras seguirán siendo leidas tanto o más que hasta ahora.

Precioso adiós el que le dedicas.

Muakk

Roberto Esmoris Lara dijo...

Era de aquí, cruzando el río...vivía en Madrid con todo el acento del Sorocacabana de Montevideo ventana a la plaza. Ahora se mudó más lejos pero es inspiración, coraje y pasión de todos nosotros, sus hijos poetas. Él nos acompaña con su rostro noble
Nos abraza, te abraza, me abraza.
Besos de tu amigo el REL
Muchas gracias, Gloria.

I. Ballestero dijo...

Si fuera yo el encargado de despedir al gran maestro, te pediría prestada sin robarte esa frase que cierra una despedida incoherente, como todo lo que emana del corazón... ya no está entre nosotros, ahora sólo nos queda llevarlo dentro... No hay palabras, Don Mario, porque igual te las has llevado todas...

genial gloria, no imagino mejor despedida para un alma como la suya...

Pandrea dijo...

Nos ha dejado un gran poeta, pero tambien nos deja todo su legado, que nunca morira.

Ayer, hoy, mañana todos estamos tristes.

Bohemia dijo...

Nunca me gustaron las despedidas, pero con el maestro ser siaempre un hasta luego, sus letras lo acercaran nuevamente a cada poco...

Bss

gloria dijo...

Gracias a todos por acompañarme en este homenaje. Y termino con unos conocidos versos de don Mario Benedetti

Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo



hay tanto siempre que no llega nunca

tanta osadía tanta paz dispersa

tanta luz que era sombra y viceversa

y tanta vida trunca



vuelvo y pido perdón por la tardanza

se debe a que hice muchos borradores

me quedan dos o tres viejos rencores

y sólo una confianza



reparto mi experiencia a domicilio

y cada abrazo es una recompensa

pero me queda / y no siento vergüenza /

nostalgia del exilio



en qué momento consiguió la gente

abrir de nuevo lo que no se olvida

la madriguera linda que es la vida

culpable o inocente



vuelvo y se distribuyen mi jornada

las manos que recobro y las que dejo

vuelvo a tener un rostro en el espejo

y encuentro mi mirada



propios y ajenos vienen en mi ayuda

preguntan las preguntas que uno sueña

cruzo silbando por el santo y seña

y el puente de la duda



me fui menos mortal de lo que vengo

ustedes estuvieron / yo no estuve

por eso en este cielo hay una nube

y es todo lo que tengo



tira y afloja entre lo que se añora

y el fuego propio y la ceniza ajena

y el entusiasmo pobre y la condena

que no nos sirve ahora



vuelvo de buen talante y buena gana

se fueron las arrugas de mi ceño

por fin puedo creer en lo que sueño

estoy en mi ventana



nosotros mantuvimos nuestras voces

ustedes van curando sus heridas

empiezo a comprender las bienvenidas

mejor que los adioses



vuelvo con la esperanza abrumadora

y los fantasmas que llevé conmigo

y el arrabal de todos y el amigo

que estaba y no está ahora



todos estamos rotos pero enteros

diezmados por perdones y resabios

un poco más gastados y más sabios

más viejos y sinceros



vuelvo sin duelo y ha llovido tanto

en mi ausencia en mis calles en mi mundo

que me pierdo en los nombres y confundo

la lluvia con el llanto



vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo.