lunes, 27 de abril de 2009

El dolor de una herida


Para la dulce (*, gracias por tanto.


Es el dolor. Es el dolor al levantar la vista hacia un pasado que no recuerda porque inventó. Es la agonía de sentir que no hay término saciante para su anhelo, siempre despierto en horas de impostura. Es el ardor de alfileres rojos entre las uñas que nadie mitiga con un poco de azul (y tienen tanta sed sus dedos). Es el quebranto de lágrimas olvidadas porque ya son muchas para recoger su estela (no es tiempo de sinrazones, no es tiempo de poetas). Es el desconsuelo por encender candelas que mueren antes de ser prendidas en sus entrañas (será que ya no tienen vida sus órganos amarillos, será que sus vísceras nunca fueron más que un malicioso engaño). Es la zozobra al comprenderse una incógnita en su desmemoria, siempre presente en la desesquilibrada lucha entre la efeméride y la quimera. Es la herida. Es la herida que no sangra porque no hay sangre que riegue la melancolía.

20 comentarios:

Marcelo dijo...

La tristeza puede ser bellísima, tu texto lo comprueba. Y entre las efemérides y las quimeras, están los poetas. Estás vos. Y eso es un milagro que debemos celebrar todos los días, porque lo raro sigue siendo vivir.
Un beso

alfaro dijo...

Qué bueno es esto, gloria!
creo que es uno de tus mejores escritos, podría ser la parte de un cuento más extenso, sea lo que sea, está muy muy bien escrito.
(pasa y recoge el breve poema que dejaste en el comentario)
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

La melancolía es invencible, quizás el tiempo hace que el olvido la vaya pacificando.

Besos.

SOL dijo...

En este texto mi querida Gloria ... hasta la tristeza y la melancolía se ven preciosas!!!
Como maquilladas ... perfectamente!!!
Pero me pregunto, sera verdaderamente que el tiempo cura todo?
No se... a veces lo dudo!!!
Besos cielo, llenos de luz como siempre!!!

Fero dijo...

Siempre y nunca es tiempo de poetas.

Siempre que hay dolor, y cuando nunca hay.

Me encanta como has escrito ultimamente.

besos, mi estimada gloria.

gloria dijo...

MARCELO:
Gracias, Marcelo... llamarme poeta a mí, es mucho llamarme y, aunque no creo que lo merezca, te lo agradezco muchísimo.
Celebro contigo que siempre haya un motivo para escribir, celebro contigo que siempre sea hermoso leernos.
Un beso.

ALFARO:
Jo, gracias!!
No sé si podría continuar esto, aunque nunca se sabe si lo intentaré, ¿no? Cada vez me asusta menos hurgar tan dentro.
Me alegra que te haya gustado.
(lo recogeré, por supuesto, gracias de nuevo...)
Un abrazo enorme.

TORO SALVAJE:
No es fácil aprender a convivir con ella pero es aún más difícil no dejarse vencer por ella, no siempre el tiempo es la solución... aunque quizás ayude, claro.
Mil gracias.
Un beso.

SOL:
Justo le comentaba a Toro sobre el tiempo, linda, y no, no creo que sea la panacea de todos los males.
Gracias por tu amabilidad y dulzura, me alegra que te parezca tan lindo.
Un beso enorme de principios de semana, querida mía.

FERO:
Claro!! Qué haríamos sin los poetas y su bien hacer... definitivamente nada. Necesitamos de la utopía y la sinrazón, o al menos, así lo creo.
Muchas gracias querido Fero.
Te abrazo.

(* dijo...

Bien, ya va siendo hora de que... ejem, ejem... de que intente dejarte aquí algo parecido a unas palabras, aunque no sé si podré. No lo sé porque he entrado aquí ya unas cuántas veces, muchas, te he leído, me he leído, y me he marchado silenciosa pero sin irme, sin saber qué decirte, a ti, linda... que hoy me has descubierto (mucho antes también, pero hoy más que nunca), me has desnudado y has sacado todo mi interior afuera tan... tan como yo soy que... uf, hacía mucho tiempo que no me veía, yo, a mí, de una forma tan precisa, dolorosa, llena de melancolía también, pero sobre todo precisa. Te he leído, me he leído y me has leído ¡tan bien! Que no puedo dejar de llorar y sonreír al mismo tiempo, no puedo. Lloro porque me está saliendo el dolor de esas heridas, pero sonrío porque esta siendo tan bonito...
Ay, Gloria, y perdoname porque, una vez más, no sé lo que digo. Perdóname, porque después de este regalo no te lo mereces. Pero es que ahora sólo puedo llorar y reír, empaparme una y otra vez de todas tus letras, sentirlas como sabes que las siento, entre la efeméride y la quimera. Y cuando salga de este bello y emocionante shock, entonce puede que vuelva para decirte algo coherente.
Mil gracias otra vez, por tanto, por todo.

Un dulce y cálido beso.

(* dijo...

Se me olvidaba decirte. Ya te tengo en el lateral de mi luna, para sentirte, siempre, más cerca que nunca.

Ay...

marisa dijo...

Desde que te leo he descubierto que estoy menos sola de lo que pensaba...No hay mejor lugar de encuentro que las palabras. Un enorme abrazo

I. Ballestero dijo...

Quien diga que el dolor es abstracto es porque no ha sentido nunca los alfileres rojos, las vísceras amarillas y vacías... quien diga que el dolor no se puede explicar es porque no te conoce, y nunca te ha leído... quién diga que el dolor no puede ser bello, debería escuchar tus palabras...

genial

besos

Anita dijo...

Precioso regalo. Imagino que dentro lleva mucha historia que desconozco pero aún en mi ignorancia percibo un gran cariño en tus letras.

Felicidades a quien lo escribe y lo recibe. Muakk

Rayuela dijo...

Bello, colorido retrato del dolor.
En tus palabras el dolor se transforma en poesía.


"...desde las heridas de mi frente áridas abiertas y sin sangre...una flor amarilla del desierto brotará(tal vez)algún día."

Mil besos!

Verbo... dijo...

Mientras te leía, veía un manto de lágrimas formando un cielo (noche) lleno de perlas que brillaban, bailaban, eran lágrimas en forma de estrellas.

Besos G. ♥

Wara dijo...

Estoy pensando que si del dolor uno puede traer a la superficie sentimientos como los que expresas, Gloria, con esas preciosas palabras, quizá no deberíamos temer al dolor como lo tememos, quizá deberíamos darle la oportunidad de acompañarnos de alguna forma... A la vez que nos hace daño, tú consigues que reconforte.

Un abrazo.

Elisa dijo...

ayssssssssssss! menudo rollito os traeis...¿eh?
Eso es complicidad amorosa entre ¿Desconocidas?
QUIERO UNA CITA ENTRE VOSOTRAS DOS!!!

Me alegra leeros a las dos y encontrar una gran unión, y una fantástica forma de comunicación, aprendizaje y comprensión.

Un besazo fuerte para dos reinas de los sentidos!

gloria dijo...

(*:
Mi dulce Lunita, no tienes que explicarte mejor, porque ya lo haces, y muy bien además, desde el corazón que es desde donde se tiene que hablar.
Después de tu emocionante reacción con "el aspirante", que me llenó de alegría, me apetecía hacerte un regalo... No fue premeditado, simplemente, como casi siempre, me puse a escribir... Empecé haciéndolo en primera persona, después en segunda, dedicado a ti, y finalmente, lo quedé en tercera persona porque ese dolor del que hablo podría ser de cualquiera de nosotros, de hecho, sé que en ocasiones es así.
Pero lo que más me alegró de todo fue ver tu poema después, ver cómo las palabras salían de ti en forma de versos, y eso, Lunita, es el mejor regalo, de verdad (junto con el poema de Ángel González que ya guardé, claro, y junto a tantas cosas más inexplicables pero que están, que son).
Gracias a ti... te mereces esto y mucho más.
Un abrazo inmenso.
P.D. Mil gracias por llevarme de tu mano hasta tu casa.

MARISA:
Claro que no estás sola... ninguno lo estamos, como bien dices, gracias a la palabra. Yo también estoy muy contenta de que un día vinieras aquí y llamases a la puerta, porque disfruto muchísimo con tus versos.
Un abrazo.

I.BALLESTEROS:
Gracias! Si pudiera, te aseguro que enmarcaría este comentario... me ha hecho mucha ilusión (creo que hasta me he puesto un poco roja, fíjate).
Pero...¿tú te has leído? tu último relato es una auténtica maravilla, y también habla de dolor, de un dolor desesperante y angustioso, de un dolor que te lleva a la muerte... fantástico, de verdad.
Un beso fuerte (y mil gracias, de nuevo)

ANITA:
No creas, no hay mucha historia que desentrañar... son sólo percepciones y sentimientos, pero escritos con mucho cariño, eso sí.
Muchas gracias, Anita.
Besos.

gloria dijo...

RAYUELA:
Gracias linda... por traerme aquí tus versos que tan bien vienen para esta entrada... Un retrato del dolor con pinceladas de melancolía.
Un abrazo.

VERBO:
Qué maravilla... ¿todo eso? Si hay algo que me gusta de escribir es las maravillas que me contáis de vuestra lectura. Me ha emocionado, Verbo, muchísimas gracias.
Un beso enorme.

WARA:
Es hermosa la palabra, el dolor... el dolor es muy duro, y pese a inspirador, cuántos no darían todos sus versos a cambio de no sentirlo. Pero se siente, y hay que aprender a sacar de él lo mejor.
Gracias, querida mía.
Un abrazo.

ELISA:
jajajaja

Ay, Eli... sí, tú lo has dicho, DESCONOCIDAS ¿o no? porque a veces siento que os conozco a todos, os mezcláis en mis conversaciones, y estáis en mi vida, Luna, puro sentimiento, tú, dulzura e ingenio, y todos...

Muchas gracias por tu caminar, siempre...

Te abrazo.

elshowdefusa dijo...

Estoy rabiosa porque he escrito el comentario y no sé qué ha pasado que ha salido una página y no me ha dejado y aaaaaah.

Decía:

A veces estamos tristes por ninguna razón, H. y yo, y además no hacemos absolutamente nada por cambiar el estado de ánimo, no queremos dejar de estar triste si no nos sale, queremos que la tristeza se vaya sola, si tiene que irse, y si quiere quedarse, le hacemos un sitio a nuestro lado. Y pensaba, leyéndote, que eso es por todos los bellos escritos sobre la tristeza y la nostalgia y la melancolía. Es por palabras como las tuyas de este texto que nos atrapa le desmemoria y el dolor y las heridas que no sangran ni tienen piel que las exhiba, como dice su poema Veintiocho. No es tiempo para poetas...

gloria dijo...

FUSA:
Preciosa, eso es maravilloso (lo de dejar al dolor que exista si tiene que existir, lo de acampañarse con serenidad por la tristeza) y no es porque me guste que sintáis dolor o que estéis tristes, ni muchísimo menos, pero no se pueden evitar los sentimientos, y a veces vienen sin más. Afrontarlos como lo hacéis vosotros, acompañaros el uno al otro en esos momentos, es la forma más hermosa de vivir (o eso creo) y por eso sí me alegro, porque vivís intensamente sin necesidad de saltar en paracaídas, porque abrazáis cada instante sin tener que forzar a la adrenalina... sois dos almas increíbles y os quiero, os quiero mucho... me da igual si es tiempo de poetas o no, me da igual que no riegue la sangre ni exista piel que muestre las cicatrices, conozco vuestros corazones y vuestras heridas casi tanto como las mías y sé que os las sanaréis el uno al otro a base de amor y palabra, a fuerza de comprensión y verso, en cada abrazo y cada frase no dicha.
Ya no me extiendo más, perdona, pero es que me has emocionado (y no debería sorprenderme, pero lo hace)
Te he dicho ya que te quiero, ¿no?, pues eso...

Malvada Bruja del Norte dijo...

Estoy con Alfaro, tal vez el texto más bello que hasta ahora escribiste. Precioso regalo para (* .

Besos a las dos!