sábado, 25 de abril de 2009

El aspirante

"Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el
silencio de las últimas ramas.

Esto era el destino:

llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua."

Antonio Gamoneda.



En la búsqueda de la embriaguez

fue a la pesquisa del implacable tiempo,

siempre en espera del milagro

oculto en las sombras de la sabiduría.


Desesperado silencio.


Se hurgó las vísceras con la angustia

del que no halla respuestas,

mojando su paso cetrino de penumbras,

mas el traqueteo de las horas no cesa.


Angustioso misterio.


Con la esperanza de alcanzar la verdad

se arrancó los ojos sangrantes

para ver lo que el ciego quiso mostrarle

y siguió en penumbras su camino.


Tormentoso sigilo.


Al fin, se resignó al banal traqueteo
y quizás pudiera casi sentir
la fresca hierba en sus manos rotas,

caminaría ya desnudo de preguntas.


Añorado sosiego.


Y en la mañana llegó el prodigio

revelador de sus anhelos mitigados,

alcances en su corazón atormentado

como regalo de un irónico destino.


Y sintió el miedo.




25 comentarios:

Lena dijo...

Yo también el miedo....cada día.

Aguda estufita!

Funky Chicken y besos!

:)

Marcelo dijo...

Es prodigioso y
revelador que nuestros anhelos mitigados, nos den miedo. ¿Y cómo podría ser de otra manera en esta vida tan rara que nos ha sido obsequiada, como esos regalos que uno no está seguro de abrir? Porque lo raro querida Gloria, siempre será vivir, lo que aprendí gracias a ti.
Un beso

Malvada Bruja del Norte dijo...

Y sí... a veces estás toda una vida esperando una oportunidad y cuando llega, piensas, das un paso adelante, otro hacia atrás, piensas en todos los peros...que no son ni más ni menos que miedo.

(* dijo...

Lloro, queridísima Gloria, entera lloro, con la l y la l y la o y la r y la o, del todo y sin parar. Pero como rota, pero entera. Creo que no me estoy explicando, pero me da igual, porque es lo único que me sale para intentar expresar lo que siento ahora, justo ahora, después de leerte, pero también antes, mientras te leía, y todavía más antes, cuando volvía a casa hace unas horas.
¿Sabes una cosa? He pensado: ojalá hubiese escrito yo este poema. Para empezar, hubiese sido incapaz (en fin, ya sabes, los versos y yo... todavía me dan miedo) pero es que lo he leído, a Gamoneda, y te he leído a ti, linda, que sabes siempre como llegarme tan... ahí, que ha pasado eso, que vuestras palabras me han llegado hasta ahí, pero justo, justo ahí. ¿Y sabes otra cosa? Que hoy no puedo resaltarte mi verso preferido, o la palabra que me ha resultado más bonita, o más especial, o yo qué sé, no puedo porque hoy es todo el poema, enterito también, con todas sus letras, tal cual está, el que me ha desencadenado este llanto (siempre que me emocionas tanto pienso que ya lo has logrado, que has conseguido llegar al límite de mis emociones, al tope, al y después de esto no se puede sentir más, ¿verdad? Pero no, porque siempre llega otra ocasión para que te desbordes, para que me desborde...). Ay, Gloria, perdóname, que no sé ni lo que digo...
¿Pero sabes una última cosa? Hace nada, unas horas, como te decía antes, volvía a mi casa. Pero volvía de acompañar a mi hermano y a su chica a la estación, que ya se iban, después de unos días de visita. Ahora siempre que estoy con mi hermano o hablo con él por teléfono me acuerdo de ti. Estos días me acordaba de ti y pensaba: ojalá Gloria tuviese al suyo tan cerca como yo tengo al mío ahora. Qué cosas. La despedida sumada a mis, últimamente, días bobos (yo los llamo así, a los días en los que no estoy, o no me encuentro, o... ¡tantas bobadas mías!) me ha provocado ese no sé qué (cualquier cosa inexplicable). Y de camino a casa lloraba, fíjate, ya antes. Pero sin alivio. Y sabía, porque lo sabía, no sé si porque me había acordado de ti, que tenía que venir hasta aquí para encontrar lo que necesitaba: tus palabras que, y por favor, no me malinterpretes, hoy también son las mías (no escritas por mí, eso no, porque son tuyas, pero si mías porque... ay, ¡que no sé explicarme! Maldita torpeza...). Y lloro, entera y rota, y no sé qué más decir.

Infinitas gracias, gracias, gracias, linda. Sin darte cuenta, una vez más, me has hecho un bellísimo y valiosísimo regalo.

Un dulce beso.

TORO SALVAJE dijo...

Gracias por un poema así.
Extraordinario.


Besos.

el cuadero de poemas de ruben dijo...

Las cosas cuando buscan su curso encuentran su vacio.Embriagarse de lucidez para volver a sentir otro miedo.Menos mal que nos queda la poesía.

Andaya dijo...

Claustrofóbico, he ido respirando cada vez más superficialmente, más lento, hasta casi pararme conforme te iba leyendo.
Sentí la angustia, la desesperación, la minusvalía de quien busca y no encuentra.
No todo el mundo puede hacer lo que tu haces; temblar ante sus propios miedos.
Ufff Gloria, cuando te pones, TE PONES.

alfaro dijo...

El milagro es el temblor.
un abrazo.

Bel dijo...

Hermoso homenaje a Gamoneda que puede rivalizar casi con sus palabras.
Feliz noche de sábado, preciosa Gloria.

(* dijo...

Espero que no te importe que haya llevado las palabras de Gamoneda a mi luna de papel. Lo que hoy me has hecho sentir ha sido tan inmenso que he intentado ponerle palabra pero no me ha salido nada (hoy soy yo quien está muda), y cuando no lo consigo, expresarme, me busco en palabras, sonidos y danzas ajenas, aunque nada tan ajeno, para no morir por dentro.
Gracias de nuevo, linda, muchas muchas gracias.

R. J. Woolf dijo...

Bien sabemos que hay lugares donde solo se pede dejar la admiracion y el anhelo. Este es uno.

Un abrazo,

gloria dijo...

LENA:
Todos el miedo... Lena... siempre.

Muchas gracias, querida mía!

Y tu baile, jeje, gracias!

Funky Chicken para ti.

Muaka.

MARCELO:
Es tan raro todo... Marcelo, te respondo con nuestro adorado Borges:

"Cada aurora -nos dicen- maquina maravillas
capaces de torcer la más terca fortuna;
hay pisadas humanas que han medido la luna
y el insomnio devasta los años y las millas.

En el azul acechan públicas pesadillas
que entenebran el día. No hay en el orbe una
cosa que no sea otra, o contraria, o ninguna.
A mí sólo me inquietan las sorpresas sencillas.

Me asombra que una llave pueda abrir una puerta,
me asombra que mi mano sea una cosa cierta,
me asombra que del griego la eleática saeta

instantánea no alcance la inalcanzable meta,
me asombra que la espada cruel pueda ser hermosa,
y que la rosa tenga el olor de la rosa."

Pese a lo leído, pese a lo buscado, pese a lo vivido... no tengo la menor idea de lo que es la vida, la búsqueda, y la verdad... no la tendré nunca, y eso, querido Marcelo, lo aprendí gracias a ti, y que pese a ser raro hay que seguir viviendo con una sonrisa entre los labios.
Un beso.

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Nunca sabemos cómo reaccionaremos... ni ante lo temido ni ante lo deseado, porque mientras buscamos estamos a salvo pero ¿qué ocurre tras la meta? ¿qué podemos hacer después?
Mil gracias brujita, siempre tienes la palabra precisa.
Un abrazo enorme.

(*:
Me gustaría responderte a todo esto que me dices y que me emociona tanto, contarte todas las veces que pienso en ti, en lo que te gustaría esto o aquello, en lo mucho que crearías a partir de esas sensaciones cotidianas que tenemos cada día. Tú y yo somos muy parecidas, querida mía, sentimos y sentimos y sentimos... no hay un límite para la emoción, por eso te comprendo, es maravilloso, sí, pero en muchas ocasiones, es tan doloroso...
Me gustaría explicarte lo que me consuela saber que tienes cerca a tu hermano, lo que me conmueve que te acuerdes de mí...
Me gustaría saber agradecerte que estés siempre tan cerca...
Me gustarían tantas cosas, dulce Lunita, que no sé cómo, pero que... ay, lo ves, tienes que entenderme porque no puedo...
Un dulcísimo beso.

SOL dijo...

Yo sigo sintiendo miedos... muchas veces... pero con escritos como este todo se hace mas llevadero!!!
Te sigo amiga... escribes de maravilla y lo sabes!!!
Que Dios bendiga todo lo que haces..de corazón!!!
Besos llenos de luz para ti!!!

gloria dijo...

TORO SALVAJE:
Gracias a ti por apreciarlo, de verdad.

Un beso.

RUBÉN:
Por suerte tenemos la poesía, ¿qué haríamos sin ella? yo no sabría... yo no podría...

Muchas gracias.

ANDAYA:
No todo el mundo tiene la sensibilidad que tú tienes, mi querida Andaya, y no imaginas lo mucho que agradezco que me leas con esa intensidad y se cariño.
Mil gracias.
Un abrazo enorme.

ALFARO:
"el milagro es el temblor"
el milagro es el estremecimiento
el milagro es el dolor...
Muchas gracias, Alfaro.
Un beso fuerte.

gloria dijo...

BEL:
Me alegra mucho que te guste, mi querida Bel... Gamoneda puede hacer que volemos muy alto con tan sólo cuatro versos.
Te abrazo, linda.

R.J.WOOLF:
Que disfrutes tanto leyendo como yo escribiendo para mí es un auténtico halago. Muchas gracias, mi niña! Me encanta tenerte aquí.
Besos.

SOL:
Gracias, Solcita, no dejes de sentir nunca!! Qué haríamos sin tu ternura y sin tu luz...
Un abrazo enorme y feliz domingo, querida mía.

Rayuela dijo...

Hola!

"La luna es de papel" (* me recomendó que viniera hasta aquí.Y aquí me perdí entre las lecturas que conmovieron mi alma. Y conmovida sigo.

Volveré,te dejo un beso!

gloria dijo...

RAYUELA:
Ay, qué ilusión, y además por partida doble, que mi querida Lunita recomiende mi blog, y que tú hayas venido a verme...
Muchas gracias, eres más que bienvenida.
Un abrazo.

Diego dijo...

hola me encanto tdo el diseño de tu blog
este genial
y tambien tdas las entradas
adios
sigue asi
te deseo suerte

Fero dijo...

y siguió su camino vuelto
corriendo tras las respuestas
pues el miedo no es el fin
sino una parte del camino.

sigiloso poema-

gloria dijo...

DIEGO:
Muchas gracias, Diego, y mucha suerte para ti también.
Un saludo.

FERO:
Me encanta este final en forma de verso, Fero, muchísimas gracias por este regalo.
Un beso enorme.

Inuit dijo...

Es tan hermoso y tan conmovedor que no sé qué decir medianamente sensible o inteligente..es tan íntimo, que una queda encogida y allí, en ese lugar donde las palabras duermen remansadas.

Inuits

Narci dijo...

Bello y desgarrador poema, intimista, descarnado.
Mejor sentir miedo que no sentir nada.

Saludos
Narci

gloria dijo...

INUIT:
Pues ya lo has dicho Petita, toda tu sensibilidad ha florecido en este precioso comentario.
Me alegra mucho que te haya gustado tanto este poema, es muy especial para mí.
Un abrazo enorme.

NARCI:
Gracias... ¡qué alegría verte por aquí!
Mejor sentir, por supuesto, si no fuera así qué sería de la poesía.
Un beso.

elshowdefusa dijo...

Qué miedo el miedo, Gloria.
Y qué vértigo andar sin preguntas y tener las respuestas.

Precioso, siempre.
Como una que yo me sé.

gloria dijo...

FUSA:
Precisamente por eso adoro los signos de interrogación, los pongo por todas partes porque prefiero preguntar que saber cuál es la respuesta... algunas duelen... y asustan...

(pues anda que yo conozco a una... que segurísimo que gana a la que tú sabes, segurísimo).

Un abrazo de nuevo, y otra vez sin adjetivo que acompañe (es que me has dejado medio lela)