jueves, 23 de abril de 2009

Barcelona (Tercera Parte)


¿Cómo no me voy a acordar, preciosa? Hace ya seis meses (seis, exactos, F.) y parece que fue ayer cuando después de toda una tarde paseando por Barcelona, hablando sin parar, se nos hizo de noche y tú volvías a casa a por algo de ropa, para regresar a dormir al hostal (sería la primera vez que escucharíamos ese "bien, te abro" que nos haría partirnos de la risa a cada golpe de timbre).

No te diste la vuelta, pero yo me quedé ahí, viendo cómo te alejabas en la oscuridad con mis ojos cubriéndote las espaldas. Y mientras caminabas, yo pensaba "no te gires, F., sigue... no llamemos a las sombras...", creo que llegué a decirlo en voz alta, aunque no estoy muy segura, pero tú me oías, siempre lo has hecho.

Me tumbé en la cama a esperarte, pensando en tu carita de sorpresa al ver "Cuadernos de todo", tus ojos brillantes y tu voz de niña pequeña con un gracias muy grande en la boca. Y ahora, seis meses después, pienso en tus cuadernos de todo, en los tuyos, los firmados por F.D. Pienso en todo lo que hemos vivido juntas este tiempo sin apenas habernos visto y me imagino personaje en tus manos, me pienso literatura en tus ojos, y te siento verso en mi memoria.

Pero estábamos en Barcelona aún, viviendo nuestra propia novelita de cuatro días. Estábamos en la habitación del hostal, tú en una cama y yo en la otra, los ojos como platos, las voces como hilos tejiendo cometas, las risas hasta abarcar las lágrimas, el corazón soñando, y todo con olor a palabras.

Muchos de los que lean esto saben lo que significa leerte, lo que supone adentrarse en las calles de un pueblo lleno de secretos cotidianos, sin más artificios que la vida misma, que la muerte misma, muchos saben qué se siente caminando por Bergai de la mano de F... Pero, ¿sabes? F. y J. no son tan diferentes, conviven tan bien, se respetan tanto, que, la mayoría de las veces, se confunden... y no debería sorprenderme en absoluto, de hecho no lo hace, no me sorprende querer tanto a F. como a J., y tampoco, necesitarlas por igual, lo único que realmente me llama la atención es que sea recíproco.

Mi viaje a Barcelona fueron muchas cosas, F., y sólo una, tú.

Me encantaría estar allí ahora con un libro que ofrecerte, con una rosa para oler juntas... a cambio, te traigo versos, mi querida Fusa (por la rotundidad, ya sabes):

Si pudiera escribirte un verso,
sería de agua en primavera.


Y si pudiera soñar tus ojos,
serían fuego nocturno en la arena.


Si supiera decirte en silencio
qué hora fue la primera...


Y si supiera contar tus manojos
de fruta fresca en la espera.
..

Ay, si yo fuera, y si tú vinieras.


18 comentarios:

alfaro dijo...

...ay, eso, gloria, tejer siempre cometas... y las situamos junto a los pájaros y el pez y con el sol de luna... tenemos una imagen de verano...
el poema tiene tal ritmo que parece una canción ...
Me ha encantado
besos

TORO SALVAJE dijo...

Aquí reina la ternura.
En tu memoria.
En tu poema.

Besos.

Fero dijo...

Maravilloso.
Hay tiempos inolvidables.
Momentos únicos, irrepetibles.
Cuando esos tiempos y esos momentos se esfuman queremos repetirlos.

La prosa de entrada es compleja, pero es fácil entender como se vacía el corazón.
Los últimos 4 versos son una verdadera maravilla de preciosidad.

No creo que haya algún corazón que no salte de alegría cuando se le escriben unos versos así.

un abrazo.

SOL dijo...

Un dulce relato cielo...
Donde se siente ese compartir o ese deseo de compartir algunas cosas que son tan simples pero que llenan el alma de verdad!!!
Te mando un beso, un libro y una rosa... tambien en este dia maravilloso para uds. dia de Saint Jordi, una tradición que encanta desde el momento que la conoci...
Besos cielo, llenos de luz para ti...

Fusa dijo...

Preciosa. Preciosa. Preciosa...
No sé qué decir. No me lo puedo creer. He venido a verte sin saber que habías subido. Y me he encontrado con la tercera parte de Barcelona. Y no sólo eso, que ya con el título una sonríe. No. Me encuentro con la respuesta a mi pregunta: ¿te quedaste ahí, G., cubriéndome las espaldas? Y no me giré, no lo hice, y en el fondo estaba segura de que seguirías, me gustaba caminar sabiendo que tú me protegías y que si algo pasaba, vendrías en mi ayuda. Yo lo sabía. Pero hoy me lo traes aquí, con palabras, con hermosas palabras que tejes siempre, y me recuerdas lo mucho que te quiero lo mucho que te añoro lo mucho que eres. No se me olvidarán nunca aquellos días, Gloria, ni ninguno, porque, es verdad, sin vernos casi, la de cosas que hemos vivido, yo siento que formas parte de todo lo mío, aunque no lo veas, porque lo sientes conmigo, por mí, por ti, y no sé qué decirte, porque te quiero, Gloria, y no siempre es fácil ser fiel al sentimiento con las palabras, pero confío en que tú me comprendes, como confié aquel día mientras me mirabas al final del parque, mientras esperabas a que yo llegara a la otra punta. Y sentí que, al empezar el camino, te tendí un hilo que tú sujetaste hasta que volví a tu lado, me sentí amarrada a tu corazón. Me sentí a salvo.

Gracias, amiga.
Muchas gracias.

rodri dijo...

"Ay, si yo fuera y tú vinieras...".
Mientras de fondo Paco "comienza el llanto de la guitarra" y Camarón resucita sólo para cantar tus versos por soleares...
Besos...

Verbo... dijo...

... y las veces que se escribieron sus respectivos nombres en los cuadernos.

Besos.

Verbo... dijo...

Nena, vengo a decirte que tus palabras en mi blog, me han llenado de ternura.

Gracias Preciosa ♥

:)

Marcelo dijo...

Me hubiera gustado ser mosquito (sí, mosquito) para estar en ese hostal y escucharlas conversar...

Elisa dijo...

Por fin esa tercera parte!! anda que no dio de si el viaje a barcelona...
preciosa historia,
mejor vivida...
BIEN VIVIDA!!

Un besazo reina

gloria dijo...

ALFARO:
Ay, Alfaro, qué imagen... ahora veo el sol azul, el pez árbol, la palabra termita y una cometa, sobrevolando...
Gracias, muchas.
Un abrazo enorme.

TORO SALVAJE:
Esa ternura que tú sientes, y que también trasmites...
Un beso.

FERO:
Eres siempre tan amable, Fero...
Muchas gracias por adentrarte en mis letras con ese cariño que yo percibo, y que me anima siempre.
El corazón se vacía muy a menudo, si dejamos que lo haga, si dejamos a nuestros sentidos libres.
Una vez más, gracias...
Un beso.

SOL:
Gracias, Solcita..
Cuando lo que te une a otra persona es la forma de sentir, la forma de vivir al fin y al cabo, ese vínculo no puede perderse.
Y aunque ya voy con un poquito de retraso, por supuesto que te envío un libro, una rosa, un abrazo y un deseo, que vueles muy alto.
Un beso, linda.

gloria dijo...

FUSA:
Para no saber qué decir, has dicho tanto... y aunque no hubieses dicho, sé que has sentido, igual que lo he hecho yo escribiéndote esta carta.
No lo iba a hacer aquí, responderte aquí, pero sabes que yo estas cosas no las pienso. Abro el editor de entradas porque me apetece escribir... y escribo, y lo único que me salía era ese ¿cómo no me voy a acordar, preciosa? Salió así.
Cuando volvía de comer, por ese paseo de árboles entre el comedor y el laboratorio, con el café en la mano y mirando al frente, pensaba en aquel parque, aquella noche, mezclando el recuerdo aquél con el que vendría después aquí, en Badajoz. ¿Cómo no me voy a acordar? De cada detallito, de cada palabra dicha, y de cada silencio guardado. Como te acuerdas tú también, claro.
Ese hilo que tendiste, preciosa mía, sigue amarrado y seguirá creciendo, así lo quiero. Vamos en el mismo vagón, Fusa, desde siempre, sólo que ahora lo sabemos... y no podía haber mejor compañera de viaje, es que no podía.
"Y no sé qué decirte, porque te quiero" además de ser una belleza, es recíproco.
Gracias por tanto siempre, amiga mía.
Muchas gracias por tanto, siempre.

gloria dijo...

RODRI:
Sólo pensarlo, me estremezco...
Camarón entonando: "si pudiera escribirte un verso" y Chavela, "ebria garganta-raíz en la tierra", desgarrando un "verso encendido vestigio del fuego"
Mil gracias... mil besos...

VERBO:
Justo así, Verbo, nuestros nombres en cada cuaderno...
Muchas gracias a ti, por tus palabras, por tu ternura, y por tu entrega hacia todos nosotros.
Un abrazo.

MARCELO:
Siempre que no "clavases la daga traicionera"... estaría encantada, aunque yo preferiría que te presentases con tus dos piernas, tus dos brazos, las alas en casa, y las antenas guardadas (sobre todo esa daga!) y conversar los tres, que nos trajeras un poquito de tu Buenos Aires querido a esta España tuya y nuestra.
Muchas gracias, Marcelo, un beso.

ELISA:
Gracias, guapísima, estoy convencida que tu tienes muchísimas historias más por contarnos, vividas la mayoría con una intensidad admirable...
Un besazo enorme, Eli, guapísima.

marisa dijo...

Gloria has sido todo un descubrimiento...qué texto tan hermoso y la poesía. Afectos, palabras...¿qué más podéis pedir?Os felicito a las dos. Gracias por recibirme en tu bello rincón.

Roberto Esmoris Lara dijo...

Después de leer este precioso relato, tan de voz interior, me quedó resonando esta frase:

"...Mi viaje a Barcelona fueron muchas cosas, F., y sólo una, tú......porque cambiándole el nomnbre y el paisaje fue una íntima revelación de muchos de mis viajes a lo largo de la vida
...enmascarar "debo ir a tal ciudad" cuando en realidad uno iba a "ella".

Gracias, Gloria y mi gloria
Tu amigo el REL

R. J. Woolf dijo...

Otros dedos para entrelazar los tuyos, otra voz para cantar al unisono lo que el alma al fin completa entiende. Y la cercania para la constancia de una sonrisa segura.

Fascinada Glori, excelente :)

gloria dijo...

MARISA:
Gracias a ti, querida Marisa. Gracias por tus palabras y por tus versos, gracias por acompañarme con tanta dulzura.
Un abrazo.

ROBERTO ESMORIS LARA:
Querido REL, tú eres la auténtica revelación, el descubrimiento de la poesía, gracias por tenderme tu mano, que espero no soltar nunca.
Mil gracias, amigo mío y un fuerte abrazo.

R.J.WOOLF:
No podría haberlo dicho mejor, mi niña, es el sentimiento de sentirse comprendida y querida.
Muchas gracias.
Besos.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Echaba en falta esta entrada (pero claro si ya te pido la de la novela negra...no podía exigirte la de Barcelona...Tanto va el cántaro a la fuente).

Se respira emoción, y el reencuentro de dos personas que se conocen desde hace tiempo, tal vez de otra vida, de ahí la conexión, la compresión, la identificación de F con J y J con F, porque como ella bien dijo, F es libre y yo siento que J también.