martes, 17 de febrero de 2009

Barcelona (Segunda Parte)

Estaba tan emocionada con el viaje, que no fuí consciente del terror que me da volar hasta el momento de subir al avión. Tomé asiento, me puse el cinturón y agarré con todas mis fuerzas "Cuadernos de todo" como si ese libro fuera a salvarme de las hormigas que rápidamente comenzaban a trepar por todo mi cuerpo. Llegaba el miedo y ya no sería dueña de mi cuerpo hasta aterrizar.

Entonces pensé en Adela, ¿recordáis a Adela?, pensé en Adela y en su Barcelona, en que recorrería cada rincón como lo había hecho ella, pensé en F. y en su Bergai, donde siempre me he sentido como en casa, pensé en mis deseos de desaparecer, aunque sólo fueran cuatro días. Poco a poco, las hormigas fueron abandonando mi cabeza, mis brazos, mi torso, así, despacio, hasta desaparecer por mis piernas (eligieron el dedo meñique del pie izquierdo como último lugar, y no respiré tranquila hasta que se fue la última).
La voz de S., sentada a mi lado, fue tornándose cada vez más cercana y finalmente tuve valor para mirar por el pequeño agujero que hacía las veces de ventana.

Llegamos al aeropuerto temprano, creo recordar que eran las 9 de la mañana, y en el móvil un sms: "Buenos días, preciosa. Bienvenida a Barcelona. Y a El Día."
No podía haber tenido un recibimiento mejor... comenzaba El Día, y comenzaba El Cuento.

Después de un buen café y un cigarro, saboreado hasta su último resto (sé que es horrible), y de haber mirado el mapa como veinte veces para asegurarnos, S. y yo nos fuimos al hostal, a la que sería mi casa durante aquellos cuatro días de otoño. Os aseguro que fue mi casa, así lo sentí.
Cuando entramos no lo podía creer, parecía sacado de una película de los '70, no sólo por el portal del edificio y su ascensor de rejas, porque aún se conservan muchos así, sino por el propio hostal, por sus empleados, por sus habitaciones.
Nuestra habitación era preciosa: sus cortinas beige, sus camitas con colcha verde, la puerta del baño de madera antigua pintada de blanco, la ventana al patio interior, un sofá a juego con las camas... tendréis que perdonar mi torpeza para describirla, sólo os diré que cuando S. y yo vimos el teléfono naranja de la mesilla nos pusimos a dar saltos como idiotas, de pura emoción. Era todo perfecto.

S. se fue a llamar a su familia y aproveché ese momento para llamar a F.

F: ¿si?
G: ¿F...?
F: sí, ¿Gloria?
F y G, al unísono: ¡tienes mi voz!
(risas, carcajadas, tronchadas de la risa, lo prometo)
F: ¡me has robado la voz!
G: ¡¿por qué hablas como yo?!

La conversación fue así de disparatada durante varios minutos, y tras las risas, algún que otro corte de línea, y la confusión inicial, las voces se fueron diferenciando, las ideas, aclarando, y F. y yo conseguimos quedar a una hora para conocernos por fin.
Al colgar me arrepentí de no haber utilizado el teléfono naranja.


27 comentarios:

gloria dijo...

Perdonad por el salto en el tiempo... Como podéis comprobar esta segunda parte es anterior a la primera.
Besos!

Tu blogamigo de verdad dijo...

original y bello
un abrazo

Marcelo dijo...

Me gustaría conocer la voz de ambas. Siempre es buena una tener un tercera opinión...

Emiliakus dijo...

Lo que es bastante bonito es encontrar un amigo en la distancia y conocerlo al fin, sobre todo si tiene tu voz.

Un saludo.

ANABEL dijo...

Así que F y G tienen la misma voz. Y pensar que G. y A. (yo misma) vivimos en la misma ciudad y no nos conocemos. Tal vez nuestra voz no sea la misma, pero sí sintonizamos.
Besos precarnavaleros

SOL dijo...

Que bueno es encontrarse con un amigo que tienes muchas ganas de conocer... a pesar de la distancia... lo has hecho!!!
Que bueno GLO... y ahora tengo que buscar la primer parte del viaje... perdón por esta ausencia... la PC a vece se vuelve loca... y ayer fue un dia falta y lo sigue siendo ya que siento un dolor muy grande porque TORO SALVAJE dijo adios... y las perdidas de las amigos a mi me matan de verdad.. aprendo a encariñarme con mucha facilidad.. y ya se lo extraña.. como extrañaria a cualquiera de Uds que se fuera de este mundo maravilloso!!!
Besotes cielo!!!

gloria dijo...

TU BLOGAMIGO DE VERDAD:
Muchas gracias, un abrazo enorme para ti.

MARCELO:
Es sorprendente conocer las voces, y las caras, y los gestos, y las letras...
Creo que lo que nos llevó a F. y a mí a mezclar nuestras propias voces fue la emoción del momento, aunque nunca viene mal una tercera opinión...
Besos.

EMILIAKUS:
Sí es bonito, y emocionante, pese a la distancia, se pueden crear lazos muy resistentes.
Un beso, Emi.

ANABEL:
¡Por supuesto! Lo nuestro no tiene perdón... Pero yo estaría encantada, te lo aseguro.
Besos carnavaleros Anab.
(es el primer año desde que vine a Badajoz que no pasaré aquí los carnavales, los voy a echar de menos)

SOL:
Lo hice!! Y fue muy especial...
Entiendo perfectamente cómo te sientes por lo de Toro Salvaje, porque a mí también me ocurre, con él y con otros que ya tomaron la misma decisión. Pero deben saber que seguiremos aquí, y les apoyaremos a pesar de no leernos.
Mil besos Sol, y buen miércoles!

dudo dijo...

qué suerte la mía! Ahora sé cómo suena tu voz, porque la de f. la conozco... te pega, también a tí, juvenil, pausada, dulce...

gloria dijo...

DUDO:
Esa voz de la que hablas es la de F., sólo la suya, la mía no sabría definirla para que te hicieras una idea, pero sí sé que la de F. está más llena de vida.
Sería un placer que pudieras compararlas, sería un placer escucharte.
Besos a voces, Dudo.

fundidoenlabio dijo...

Hola, Gloria. A pesar de conocerme la historia me ha encantado leerla de tu pluma. F. siempre me cuenta que fue un encuentro maravilloso. Por cierto, ahora has sido tú quien me ha animado a poner mi segunda parte de Dublín.
Un brazo muy fuerte.

dudo dijo...

uy, mi voz... yo me atranco, me trabo, me confundo, me quedo muda, me sorbo los mocos, me... mejor leerme, querida. escucharme es un poco tormento.
pero aun así, espero que haya ocasión... ojala...

Capitana dijo...

Ya pensé que te habías olvidado de la segunta parte, me apetecía leerla.

Qué bonitos son los encuentros entre amigos, todo parece perfecto, nunca había visto un teléfono naranja, qué gracioso.

A parte de la voz parecida yo creo que compartís más cosas, las dos tenéis un carácter muy dulce y amable, da gusto estar a vuestro alrededor y dormir en vuestras palabras.

gloria dijo...

FUNDIDOENLABIO:
Fue maravilloso, por todo. La verdad es que cuando me pongo a recordar momentos, no tengo que hacer el menor esfuerzo, porque todos podrían haber salido de un cuento, y lo mejor de todo, fue real.
Cómo me alegra saber eso, estaré esperando tu segunda parte de Dublín, y no tengo dudas de que me encantará.
Un abrazo enorme, Fundido.

DUDO:
Uy, no me creo eso... Por supuesto leerte es todo un placer, y por suerte, nadie hablamos como escribimos ¿te imaginas? Pero tengo la convicción de que no me decepcionaría nada escucharte, todo lo contrario!
Ojalá...

CAPITANA:
Cómo iba a olvidarme, mi reina. El problema es que contaría tantas cosas de aquello... además como empecé por la mitad estuve mucho tiempo pensando, me daba pena que lo anterior se quedara en el olvido. Al final decidí continuar por el principio (no sé si debí hacerlo antes, pero así ha salido)

El teléfono es genial... te lo aseguro.

Desde el principio, F. y yo supimos que compartíamos muchas cosas, con todas nuestras diferencias, claro, pero es cierto que congeniamos maravillosamente bien, y eso es muy difícil de encontrar. Ya valoraba muchísimo nuestra amistad, pero es cierto que aquel encuentro supuso un cambio para nosotras. A penas nos vemos, y a penas hablamos, pero no hace falta, nos presentimos, y no cambiaría eso por nada del mundo.

Un beso enorme, mi reina.

María dijo...

He tenido que ir corriendo a leer la primera parte, que en realidad es la segunda, el caso es que no he podido evitarlo...me ha gustado mucho la historia, me ha encantado imaginarte dando saltos por el teléfono naranja. Yo también hubiera saltado!!!! Voces iguales, jajaja...bonita historia que tu decoras y la haces todavía más emocionante.
UN BESO.

(* dijo...

Quiero más, Gloria, quiero más voces que son una, y más de la Barcelona de F., y más de la Barcelona de F. que G. tuvo la oportunidad de respirar... :) Vuestra amistad es de ésas que, difícilmente, se encuentra y que, muy difícilmente, se olvida. Más bien crece, crece y se dilata... Y que lo compartáis con nosotros hace que todavía sea más hermosa.

Un dulce beso, linda G.

alfaro dijo...

Ayer cuando lo leí tuve la impresión de que me había perdido algo, con tanto teléfono, el tuyo,el naranja, el de fusa, el de glup...,
en fin que algo debí de perderme.
Un beso.

Verbo... dijo...

Iba caminando asi
por tus lineas y sopa de letras
un poco estress
pensando en el final
y de repente eramos tres
riéndonos F, tu y yo...

!!jajaja!!

me encantó!! el teléfono color anaranjado :)

Un beso.

gloria dijo...

MARÍA:
Muchas gracias!! Por cierto, no te comenté que me gusta mucho la nueva imagen de tu blog, así que aprovecho para decírtelo aquí. Me encanta!
Esta historia tiene muchas cosas que contar, por tanto, continuará...
Ay que ilusión!! Nunca lo había dicho.
jajajaja
Un beso, María.

LUNA:
Luna... seguirá, seguirá la historia, y la amistad, seguro, no hay dudas de eso, porque como bien dices es un tesoro dificilísimo de encontrar. Me alegra particularmente que vosotros (tú) seais testigos de estos momentos tan especiales.
Dulce beso para ti también, queridísima Luna.

ALFARO:
Ay, ¿si? Quizás tengas razón, demasiado lío... Aunque perderte, no te has perdido nada, creo.
Intentaré liarme menos la próxima vez, lo prometo (promesa que cumpliré...)
Un abrazo, Alfaro.

VERBO:
jajajaja
Genial!!
Me encanta la risa, Verbo, y que tú rías con nosotras...
No podrías haberme dicho nada mejor que el que te hayas reído. Gracias.
Un beso enorme.

Bel dijo...

¿Tenéis la misma voz, de veras? Lo creo, las dos debéis de ser igual de encantadoras. ¿Qué hostal era ése? No puedo imaginarlo. En "El eixample", supongo (clave: el ascensor con puerta de rejilla).
Un beso grandísimo.

Bel dijo...

¿Tenéis la misma voz, de veras? Lo creo, las dos debéis de ser igual de encantadoras. ¿Qué hostal era ése? No puedo imaginarlo. En "El eixample", supongo (clave: el ascensor con puerta de rejilla).
Un beso grandísimo.

gloria dijo...

BEL:
En el momento nos pareció así, Bel. No tenemos la misma voz, pero las percepciones y los nervios nos confundieron a ambas, no te imaginas cuánto nos reímos. Nos costó muchísimo continuar la conversación con tanta risa.
¿El hostal? Lyon se llama, en la Barceloneta, muy cerca de la Estació de França. No lo olvidaré nunca.
Hablando de claves, a F. y a mí nos hacía mucha gracia cuando llegábamos. LLamábamos al telefonillo y después de decir el número de habitación, el hombrecillo siempre (sin excepción) decía: "Bien, te abro" siempre... Nos reíamos mucho con esto, porque sentíamos que era una especie de clave secreta.
Me alegra que te haya gustado, Bel (el ascensor me encantaba)
Un beso enorme.

Elisa dijo...

que bueno lo del teléfono naranja!!! que lindo detalle..., y esto me parece que va a tener una tercera parte, pero mira que nos vas a tener intrigados todo el año!!!!!

Perdoname, que estoy un poco ausente en general, y es que no paro y me duele el alma de pensar despierta...besitos fuertes

gloria dijo...

ELISA:
Sabía que te gustaría el teléfono!! No me preguntes por qué, pero lo sabía.
Escribiría todos los momentos de aquel viaje, por lo que es probable que sí, que haya más partes... ¿intriga? Bien!
Por favor, no te preocupes. No son los mejores tiempos para la mayoría, y a todos se nos multiplican las responsabilidades y los esfuerzos, y el tiempo... se nos escapa, se nos está escapando... Por suerte, de cuando en cuando, podemos retenerlo.
Siempre es un placer leerte!! Siempre.
Un abrazo enorme, Eli.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Jajaja...o sea que la foto que sale es la del hostal ¿no? Porque si el teléfono naranja no tiene desperdicio (yo también hubiera saltado), el cojin o lo que sea floreado es tremendo!

elshowdefusa dijo...

Me hace mucha gracia recordar lo de las fotos. Yo salí de la cafetería para oírte mejor y ahí, con el sol dándome en la cara, te escuché como si estuviera hablando con mi propio eco. De loca, vamos. Y un minuto entero de incertidumbre y nervios. Fue muy bonito y muy emocionante. Pero mejor fue casar mi imagen de mujer de pelo rizado con aquella voz con tu palabra con tu imagen con tu risa con tu atención. Con todo lo que tú eres.

Ya te lo dije pero te lo vuelvo a decir: me encanta que estés escribiendo cosas sobre Barcelona, porque creo que a las dos nos hace mucho bien.

Después podríamos empezar con Badajoz, ¿no? Jijiji.

Un beso, preciosa.
Te quiero mucho.

elshowdefusa dijo...

Madre mía. ¿Lo de las fotos? Quería decir lo de las voces. Lo mismo has leído ya directamente voces con ese presentirme antes que yo misma.

gloria dijo...

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
jajajaja Si... ése es. Tengo una foto mejor del teléfono pero lo tengo en el móvil y aún no lo he pasado... Cada vez que lo veo me parto de risa.
(lo de flores es el joyero de mi compañera S.!! jajajajaja)
Besos, Brujita.

FUSA:
Impactó mucho lo de las voces a todos, ya lo has leído. Pero es que nos pasó así, aunque sean distintas.
Yo estaba en la habitación, me tiré en la cama (la tuya) porque no podía con la risa y con la impresión y con los nervios y yo qué sé...
Pero es cierto... luego lo emocionante fue encajarlo todo, voces, ojos, cara, escritos... Y casa todo a la perfección!!
Vas a ver cuando te describa... que quiero hacerlo (si no te importa)
Sí, me lo has dicho, y ya sabes también que me está encantando hacerlo, que lo necesitaba y me viene genial...

Badajoz te toca a ti!!

Un abrazo enorme, preciosa
También te quiero mucho, lo sabes ¿no?

P.D. lo leí bien... te presentí, de hecho no me he dado cuenta del error hasta leerlo dicho por ti (como siempre)