sábado, 21 de febrero de 2009

The address

(imagen de Moyra Peralta)


Que no te confunda mi rostro curtido por los años, que no te asusten mis manos ásperas, o mi mirada perdida. Así es mi vida y la disfruto como no imaginas. Ya no recuerdo si la elegí yo o me fue dada, pero ¿acaso tiene importancia? No soy esclavo del tiempo, los días no tienen fecha y las horas... ¿qué son las horas? Sólo hay día hasta que llega la noche, y noche hasta que amanece el día. No me mires así, sabes que tengo razón. Te preguntas si no tengo un lugar dónde ir y no te das cuenta que tengo todos los lugares. Te preocupa mi soledad, pero tú estás ahora aquí haciéndome compañía con tu sonrisa. Todos moriremos, antes o después, no quiero dejar escapar la vida con lamentaciones, mejor vivir. No sufras por mí. Estaré bien cuando te marches porque ahora estás aquí, y mi corazón sabrá recordarte. Claro que no tengo teléfono... qué preguntas me haces. ¿Mi dirección? jajajaja Está bien... te lo diré: "This is my address!"

19 comentarios:

alittlepainagain dijo...

No mucha gente consigue que me emocione, incluso a veces me dicen que soy fria e insensible. Pero tu has hecho que mis ojos se humedezcan, la verdad es que te felicito. Tu relato me a recordado (como ya lo pone) a la muerte. Pero hay veces que no se supera. Hace poco, el dos de enero, mi abuelo falleció, y no sabria decir si sé su dirección, porque no tiene ninguna, y tampoco sé si su tiempo es el mio, porqué esto no se acepta. Muchos besos y un enorme abrazo.

SOL dijo...

Sensible relato Glo.. no lo relacione con la muerte.. mas bien lo relacione con la vida...!!!
Disfrutar de los adultos mayores..
Besos llenos de luz cielin!!!
Buen fin de semana!!!

Arcángel Mirón dijo...

Suelen darme pena las personas mayores, y sigo sin encontrar una palabra para abarcarlos: ni ancianos, ni viejos, ni mucho menos gerontes, ni abuelos. Y necesito encontrar palabras para todo.
Estoy en un problema, pues.

:)

Te abrazo.

Inuit dijo...

He leído esta mañana la entrada y me ha parecido un himno a la vida plena de la vejez, a la que yo recuerdo de mis abuelas y de las abuelas dignas, sabias, lúcidas, útiles y rebosantes de vida en el esplendor de sus años.
La vejez con horizontes.. Son las que nos han criado y cuidado mientras nuestras madres trabajan y trabajamos. Lamento hacia donde tiende la sociedad del hoy.
Bellísimo texto.
Inuits

Malvada Bruja del Norte dijo...

A mí el texto me habla de libertad y valentía. Libertad para escoger una vida sin horarios ni reglas...valentía para salir de esa zona de confort que tod@s queremos.

cristal00k dijo...

Lúcido y certero el texto Gloria y de una sensibilidad emocionante.
Más de una vez deberíamos plantearnos nuestro viaje por este mundo en esos términos. Seguramente lo aprovecharíamos más.
Buena entrada Gloria.
Besos grandes.

una vida lo que un sol dijo...

Gloria!!!
cuántas historias encierra estos hombres y mujeres!
cuánto deberíamos aprender y cuánto deberíamos callar!

qué lindo lo que has escrito,

un beso Gloria. y siento no pasar más por aquí, perdóname.

Marcelo dijo...

Nunca debemos decirle a nadie como tiene que vivir, ni lo que es bueno o malo para ella. Sobre todo, cuando no nos pide eso, sino otra cosa.
Un beso

[...Alexsandra...] dijo...

QUE MANERA DE ESCRIBIR LA TUYA!!
nuevamente me sorprendes y esta vez el doble que la anterior!

Como quisiera saber aquella direccion para ir en busca de aquellos que ya no estan conmigo pero sé que me recuerdan como yo a ellos!

BESITOS!!
que estes super bien!
cuidate
^^

.·* Vanessa *·.

gloria dijo...

ALITTLEPAINAGAIN:
Siento mucho haberte recordado un momento tan triste... pero espero que al menos espero que, con el tiempo, puedas pensar en tu abuelo con una sonrisa. Seguro que a él le gustaría.
Un abrazo enorme, mi niña, y todo mi apoyo.

SOL:
Gracias Sol... Los mayores tienen toda la sabiduría de la experiencia, y jamás encontraremos un libro que nos cuente todo lo que ellos tienen para contar.
Eres un auténtico encanto, querida amiga.
Un beso enorme, y feliz fin de semana para ti también!!

ARCÁNGEL MIRÓN:
No sé si te gustará, Gilda, pero a mis abuelos les llamo veteranos, son las personas más veteranas en esto de vivir que conozco. A ellos les hace mucha gracia, pero sé que, aunque les suena raro, les gustan mis rarezas...
No sé si te solucioné el problema
Besos!!

INUIT:
Gracias por esa hermosa reflexión, Inuit. Les debemos mucho más que la vida a nuestros mayores, y yo sigo aprendiendo de ellos, sólo hay que saber escuchar...
La sociedad la formamos todos, nuestros granitos de arena cuentan.
Un abrazo enorme.

gloria dijo...

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Precisamente, Brujita, valentía.
Valentía para saltarnos ciertos convencionalismos que asumimos casi sin ser conscientes.
Siempre das! Increíble!
Un besazo.

CRISTAL:
Muchas gracias, Cristal.
A eso me refiero, un "carpe diem" con lo que tenemos, sin ir más lejos que donde estamos, con lo que nos ha tocado vivir.
Un beso encanto, y de nuevo, gracias...

UNA VIDA LO QUE UN SOL:
Estoy de acuerdo, deberíamos tener los oídos más abiertos, o al menos usarlos, que para eso tenemos dos ¿verdad?

;)

Por favor, no me pidas perdón, no hay nada que perdonar, tienes aquí tu casa siempre que quieras, y puedas, ya lo sabes...

Besos preciosa.

MARCELO:
Supongo que a veces no podemos evitarlo, especialmente con las personas a las que queremos. Pero debemos aprender que esa preocupación no siempre es necesaria. Aunque también he de decirte que a todos nos gusta que se preocupen por nosotros, no es malo, siempre que se llegue a un punto de encuentro y entendimiento.
Un beso.

ALEXSANDRA:
Eso es lo fundamental, saber que están y estamos en los corazones de las personas. Ahí está la mejor dirección ¿no crees?
Muchas gracias, mi niña.
Besos!!

Lena dijo...

Su casa es el banquito...

Un día te contaré de banquitos también.

Besos para la estufita de ojos lindos!

gloria dijo...

LENA:
Cuéntame de banquitos, Lena.

Cuéntame de sueños

Cuéntame de peces

No dejes de contar.

Un beso

(y mil gracias)

alfaro dijo...

He entrado a leerlo varias veces, y lo que más me ha llamado la atención, además de lo bien escrito que está, es lo bien que va la fotografía con el texto...
me recuerda eso de si me quieres escribir..., pero cómo puede llegar una carta un banco del parque...
Besos.

gloria dijo...

ALFARO:
Tengo que confesarte que, como me ocurre muchas veces, primero vino la foto y después el texto, de ahí la coordinación.
Supongo que habrá que hablar con correos para que consideren nuevos códigos postales...
Un abrazo.
P.D. Gracias por leerlo varias veces (a mí me ocurre casi siempre contigo)

Capitana dijo...

Y que nuestro camino sea allá dónde alcance la mirada, que el horizonte no sea una barrera, sino la señal de que la libertad está cerca.

Con el tiempo uno acaba harto del teléfono, de las direcciones, de recordar apellidos y nombres, pero no de recordar momentos, ilusiones y caras, las caras de quiénes han hecho posible una vida.

elshowdefusa dijo...

Qué preciosidad, Glo. Sensible, directo, desnudo. Has conseguido que todos, todos los que te leemos, queramos ser vagabundos, trotamundos, habitantes del mundo y de ninguna parte.

Me ha encantado esto:
Sólo hay día hasta que llega la noche, y noche hasta que amanece el día.

Esa parte que dice "Te preocupa mi soledad, pero tú estás ahora aquí haciéndome compañía con tu sonrisa" me ha recordado a una clase a la que asistimos H. y yo por las tardes. Se llama Comentario de textos literarios españoles y la hace una profesora como la copa de un pino que se llama Rosa Navarro. Nos recitó, tendrías que escucharla, un poema de Pedro Salinas, PRE CI O SO. Y me ha recordado a ese momento porque habla de la ausencia, de llevar la ausencia de la persona amada como compañía.

(No lo encuentro por ninguna parte, porque no recuerdo cómo se llama, pero volveré y te lo copiaré.)

Fusa dijo...

¡Qué paseo de noche
con tu ausencia a mi lado!
Me acompaña el sentir
que no vienes conmigo.
Los espejos, el agua
se creen que voy solo;
se lo creen los ojos.
Sirenas de los cielos
aún chorreando estrellas,
tiernas muchachas lánguidas,
que salen de automóviles,
me llaman. No las oigo.
Aún tengo en el oído
tu voz, cuando me dijo:
“No te vayas”. Y ellas,
tus tres palabras últimas,
van hablando conmigo
sin cesar, me contestan
a lo que preguntó
mi vida el primer día.
Espectros, sombras, sueños,
amores de otra vez,
de mí compadecidos,
quieren venir conmigo,
van a darme la mano.
Pero notan de pronto
que yo llevo estrechada,
cálida, viva, tierna,
la forma de una mano
palpitando en la mía.
La que tú me tendiste
al decir: “No te vayas”.
Se van, se marchan ellos,
los espectros, las sombras,
atónitos de ver
que no me dejan solo.
Y entonces la alta noche,
la oscuridad, el frío,
engañados también,
me vienen a besar.
No pueden; otro beso
se interpone en mis labios.
No se marcha de alli,
no se irá. El que me diste,
mirándome a los ojos
cuando yo me marché,
diciendo: “No te vayas”.

(Menos mal que tengo a H.)

gloria dijo...

CAPITANA:
La dirección de una cara, la de unos ojos... ésa es la única que debemos recordar siempre, mi reina.
No podemos olvidar que somos personas, ¿verdad?
Un abrazo, guapa.

FUSA:
¿Y no lo somos, querida Fusa? Sabes que sí, que lo somos de alma, trotadores del mundo siempre...
"Te preocupa mi soledad, pero tú estás ahora aquí haciéndome compañía con tu sonrisa" (pocos vieron esa frase, Fusa, tú sí, tú debías verla) Es lo que más me gusta de esta entrada, que todos los comentarios son diferentes, sobre temas muy distintos. Gracias por verla, por fijarte, por acordarte de ese momento con H., y pensar el poema (sabes tan bien como yo cuánto me gustaría estar allí). Y no conforme, me lo traes, y yo me vierto en cada verso que leo, y lo recojo, para mí, para llevarlo a un lugar especial que tú conoces, junto a una foto escrita por detrás, y una notita con tu letra...

Gracias, preciosa
(gracias, H.)