lunes, 26 de enero de 2009

En sueño

(Morning Sun, Edwar Hooper)

El sol entraba ya a raudales por la ventana, pero no fue el que me hizo salir del profundo sueño que me tenía presa. Ese aroma inconfundible de café recién hecho, panacea a cualquier zozobra de mis sentidos, me dibujó una sonrisa perezosa en los labios y un entreabrir distraído de ojos.

Pude verte desde la cama en el trajín de la cocina y comprendí dónde estaba, no pude evitar calcular rápidamente cuánto tiempo hacía que nadie me preparaba el desayuno, al tiempo que ladeaba la cabeza para tener una mejor perspectiva de tu silueta semidesnuda en aquella calurosa mañana de verano porteño. No quería que supieras que ya estaba despierta, aún necesitaba disfrutar de tu esencia en soledad un minuto más.

Tras vestirme de todo el olor que quedaba de ti en las sábanas, me planté en tu cocina con los ojos semicerrados, pidiéndote con mi mano extendida que se hiciera realidad ese sabor que ya presentía en mi boca. Con la mejor de tus sonrisas (porque aunque parezca increíble, la siguiente siempre es mejor que la anterior) y sin mediar palabra, pusiste en mis manos una gran taza, dejando que mis manos notasen un instante el tacto de las tuyas.

Me senté frente a ti. Tú permaneciste inmóvil, mirándome con ternura, hasta que no quedó ni gota de aquel elixir, momento en el que decidí romper el silencio:

- Gracias, estaba perfecto - aún seguía saboreando tu intensa mirada.

Asentiste como única respuesta a mi agradecimiento y yo no pude evitar sonreír con una vehemencia impropia de mí a esas horas.

- Ahí están de nuevo - dijiste.
- ¿El qué? - pregunté sin parar de sonreír, tu ternura me tenía cautivada.
- Tus ojos disfrazados por la luz de tu sonrisa.

No podía pronunciar palabra, y me dio un miedo terrible dejar de sonreír, por si te decepcionaba cualquier movimiento de mis músculos que estropease tu recién confesada visión.

- Se me quedan muy pequeños, es verdad.
- Sí, es cierto. Pero yo soy ojólogo, ¿sabes? Presiento la verdadera intensidad de tus ojos, aunque no los abras completamente.
- ¿Siempre has sido ojólogo?
- Para ti sí.

Ya no dije nada más. Tú tampoco. Terminó el momento de las palabras.

No he vuelto a verte pero, desde aquella mañana, yo conservo el aroma de tu esencia en mis retinas y tú preservas la luz de mi mirada en tu sonrisa.

30 comentarios:

Inuit dijo...

Qué interesante ese poder tan bellamente explicado "ojólogo".
Captar lo que hay en una mirada y conmoverse hasta el punto de estar cautivo de ella.....¿no serán los poderes del amor que alteran ese estado del percibir?
Me ha gustado mucho su poético relato.
Inuits

Bel dijo...

A mí también, con esa mezcla de dulzura y nostalgia, y qué acierto la ilustración de Hopper.
Un enorme beso, Gloria.

Capitana dijo...

Esos momentos especiales en los que lo único que quieres es dejarlo todo, volver a la cama y hacer el amor suavemente hasta que los ojos se terminen de abrir.

Hay situaciones que es mejor dejar en un cuento de hadas cuando sabes que de otro modo no podrían salir bien.

Es precioso cuando se fijan en detalles que ni tú mismo conoces.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Bueno Gloria... ¿supongo que hay más no? Porque yo quiero saber que le ha pasado, porque se intuye que él ya no está en su vida y esto es un flash-back, cómo ha llegado a su vida el ojólogo...bueno, que esto te da para algo más largo...Sí, sí, te estoy retando ;-)

Tu blogamigo de verdad dijo...

si... yo quiero saber mas de ese musicologo de la mirada, de ese mirador de ojos y esencias
porfa
porfa...

SOL dijo...

Es que fue un sueño???
El relato es precioso.. Y COINCIDO CON inuit me encantó eso de "ojologo"
Creo que da para mas... para otra parte!!!
O quizas si solo fue un sueño... quedó ahí con la sensación .. con la bella sensación!!!
Besos cielin!!!

alfaro dijo...

¡Ojología!
no existe y debría existir voy a proponerte para nombradora,
qué bien me vendría un café... es que hasta me llega el olor, o sea que está muy bien descrito el ambiente de tu texto, muy bien y me suena hasta familiar... ese café de la mañana de un fin de semana,
me uno a La malvada bruja en el reto..., a ver si lo sigues...
porque has conseguido una ambientación muy buena
besos.

Emiliakus dijo...

Ojólogo, sabía que lo mío tenía nombre...

La verdad es que la auténtica belleza se ve cuando se está recién levantado o cuando ves la cara del que duerme a tu lado, son momentos inigualables.

Un saludo.

Marcelo dijo...

Qué vas a hacer con esto Gloria? Son muchos los que piensan que debe continuar.
Me pregunto si serás almóloga. Es una especialidad similar pero más profunda, porque está tan cerca el alma de los ojos...
Aquí son las ocho y media de la mañana. Me voy a preparar un café.
Un beso!

gloria dijo...

INUIT:
¿Verdad Inuit? Los ojólogos son muy difíciles de encontrar porque, además de ser escasos, rara vez confiesan su poder. Tendremos que estar atentos por si nos topamos con uno, ellos suelen hacerse los despitados y mirar de reojo. ¿O será el amor? Pues ahora no sé.
Muchas gracias Petita, un abrazo.

BEL:
Gracias Bel, últimamente procuro coordinar ilustración y texto, cosa que no siempre consigo, claro. Me alegra que esta vez haya quedado bien.
Mil besos para ti, querida Bel.

CAPITANA:
Ay Capitana, no sé decirte. Sólo sabemos que desayunaron, lo que pasó después puede que nunca nos sea revelado.
No hay que tener miedo a la realidad porque a veces puede sorprendernos y ser mejor que cualquier cuento de hadas, sólo hay que prestar atención.
Un beso enorme mi reina.

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Ya veo, ya veo brujita. Miedo me dan tus retos. La verdad es que no me había planteado continuar esta historia. Ay no sé qué haré... Tendremos que esperar, ambas.
;)

gloria dijo...

BLOGAMIGO:
Yo también quiero saber más, te lo aseguro, no he hecho más que conocerle y parece estar lejos... A ver qué ocurre.
Besos!!

SOL:
Fue un precioso sueño, ¿verdad, Sol? A mí también me gustaría continuar pero, por desgracia, aún no controlo mi subconsciente y no sé qué soñaré mañana. Si vuelve el ojólogo seréis los primeros en saberlo, lo prometo.
Feliz martes, querida Sol!!

ALFARO:
El término se me reveló, no es del todo mío... pero me gustó tanto que no pude evitarlo, me alegra que te haya causado la misma impresión, Alfaro.
A mí me ocurre parecido, cada vez que me viene la imagen a la mente siento la necesidad de estar allí... Es una sensación preciosa.
En cuanto al reto... No prometo nada, pero todo puede ser.
Millones de gracias y trillones de besos.

EMILIAKUS:
Ah ¿si? ¿Tú también tienes ese poder? Pues eres un privilegiado, Emi, qué bueno haberle encontrado nombre. Ahora a utilizarlo con sabiduría...
Hay despertares inigualables ¿verdad?
Un abrazo, Emi.

MARCELO:
¿Tú qué dices? Porque no tengo ni idea de lo que hacer con esto, pero ni idea, lo juro.
No creo que yo merezca ese título, Marcelo, pero te lo agradezco muchísimo...
(me parece que el alma está justo detrás, los ojos son la puerta, por lo que el ojólogo es quien tiene la llave del alma ¿no?)
Aquí son tres horas más pero, mientras escribo, tengo un café al lado.
Te beso.

Elisa dijo...

Gloria, hoy nos has cautivado a todos con esa conversación tan magnética entre amantes. Me uno a tu club de fans del "ojologo" (es buenísimo), el final redondo...
Y yo también soy una enamorada de las sabanas...y sus olores...
besitos

gloria dijo...

ELISA:
Me ha cautivado incluso a mí, créeme, y no me refiero al texto (no soy tan arrogante) sino a la historia...
¿Seremos olfatólogas? jeje Qué locura, esto.
Muchas gracias preciosa, de verdad.
Te abrazo fuerte.

ANABEL dijo...

"Ójologo", los que andamos buscando un trabajo nuevo, debemos buscar vías como las que propones.
Muy dulce.
Un beso gordo

gloria dijo...

ANABEL:
Vengo de comentar en tu blog y aquí estás. Me encantan estas casualidades.
La verdad es que como nuevo trabajo no estaría nada mal, no tendrías mucha competencia por nuestra tierra, creo.
Tu pasión de hoy me ha cautivado.
Muchos besos!

ZenyZero dijo...

La vida es como el café recién hecho y las castañas asadas: huele mejor de lo que sabe.

(No sé quién lo dijo, pero tenía mucha razón. Para mí)

Sobre la ojología, prefiero no opinar. Es una ciencia cargada de recuerdos.

Un abrazo

Chuff!!

gloria dijo...

ZENYZERO:
Sí que tenía razón, Zen.

No sé decirte qué me trae recuerdos más intensos si el café o la ciencia recién descubierta, pero lo que es seguro es que ambas cosas las llevo conmigo, aunque no son las únicas.

Un abrazo enorme querido Zen

Chuff!!

Monika dijo...

Gloria cuanto hace que nadie me prepara el desayuno.... esta historia despertó recuerdos que me dan nostalgia. (suspiros)

(* dijo...

Gloria, has creado un ambiente tan cálido de repente, que aunque ya sea de noche por un segundo he creído intuir los rayos de sol filtrándose por la persiana, y el olor a café, y el sabor del recuerdo, no sin cierta nostalgia, y el sonido de unas palabras que en realidad fueron ¿sueño? ¡Hasta veo que te han propuesto el reto de continuar! :) Para mí será un maravilla si decides seguir revelándonos los secretos de la ojología, y si no, ya sabes que también. Buscaremos ojos sabios en las calles.

Un dulce beso.

Monika dijo...

Quedé tildada y me iba sin saludar
jaja, mirando el techo y embobada con los recuerdos
¡Buen sabor a café tu escrito !
beso!!!

(* dijo...

Ah, que casi se me olvida decirte que la imagen... en fin... si te digo que me chifla la pintura de Hopper ya te lo digo todo. Captaba la soledad interior como nadie. Y ahí está ella, mirando por la ventana, sola, acordándose de su ¿sueño?

:)

Otro dulce beso.

Roberto dijo...

Eso es un despertar!Me has cegado de belleza con el sol que se cuela por las rendijas de tus palabras...

Gloria, muy reconfortante, letras que rezuman luz...

te mando un millón de besos, esta noche...
firmado: el poeta del anochecer

una vida lo que un sol dijo...

qué instante de lectura tan lindo me has regalado Gloria. Gracias.
La intensidad de las miradas, el lenguaje de los ojos, es una de las cosas más bonitas y necesarias y significativas que hay sobre la faz de la tierra. De poder captar y manejar ese lenguaje deberíamos alegrarnos los humanos y ser agradecidos, no sé.

Entonces digo, qué profesión tan bonita la de tu amante porteño. Es ojólogo. Yo quiero uno. Jejeje.

Muuas!

dudo dijo...

la luz de las sonrisas que disfrazan los ojos...
qué flash he tenido.
claro que tú no me conoces.
ni sabes el porqué de mi flash.
pero lo he tenido.
y te lo tenía que decir.
(me voy, que me lío sola).
qué bonito...

María dijo...

He disfrutado muchísimo de tu texto. Lo he visualizado todo, he olido el café, he sentido la mirada del amante penetrarme y he sonreido tímidamente cuando ha confesado su especialidad: la ojología. Gracias por hacerme vivir esa mañana, gracias por compartirla. MARAVILLOSO...

Fero dijo...

Me encanta la sinestesia que se percibe casi en casa frase. "...el aroma de tu esencia en mis retinas"

me parece que tienes una capacidad maravillosa para narrar escenas y lograr la atención con tantas palabras poéticas.
excelente, sin duda.

Flora dijo...

Que delicioso momento, para saborearlo una y otra vez. Bello.
Un abrazo

gloria dijo...

MONIKA:
¿Verdad? A mí también me da mucha envidia esta chica... Lo que yo daría por despertar así una sola mañana.
(gracias por el saludo!!)
Mejor sabor el de tus palabras, un beso!!

LUNA:
Es el poder de esto, tú lo sabes mejor que nadie, cómo a veces conseguimos imposibles con muy pocas palabras. Me alegra haberte llevado un pedacito de todo esto... Y en cuanto a continuar, ya sabes que jamás prometo nada. No sé que haré ni en diez minutos como para prometer una historia, jajaja.
Gracias por tu sensibilidad, por leerme tan bien, por hacer que me sienta feliz de cada texto
(un sueño, sin interrogaciones, por desgracia)
Dulces besos, queridísima Luna.

ROBERTO:
Es curioso que la sencillez y la cotidianidad nos llene tanto, nos inspire tanta belleza. Supongo que mi ausencia de rutinas me lleva a anhelar lo más simple...
Roberto gracias por cada segundo de tus noches que dedicas a pasar por aquí.
Un abrazo enorme, y clandestino, por supuesto.

UNA VIDA LO QUE UN SOL:
Gracias a ti, por disfrutarlo tanto y tan bien.
(presiento que la siguiente entrada te va a gustar)
Y créeme, yo también quiero un ojólogo!! jajaja
Muchos besos encanto.

DUDO:
jajajaja
Sólo espero que ese flash del que me hablas haya sido bueno, Dudo. Que los recuerdos que sin saber te he traído sean dulces, como tú, como tus palabras, como tus cuentos.
Ay! es que no te imaginas la alegría que me da verte por aquí.
Un abrazo gigantesco.

MARÍA:
Gracias, María. Un millón de gracias porque yo contigo siento tantas cosas que a veces en mis comentarios me quedo muy corta, demasiado.
Es un regalo que estés aquí.
Muchos besos!!

FERO:
Me alegra que pienses así, Fero, porque te aseguro que así es como me nace, que es todo tan espontáneo como imperfecto. Un millón de gracias.
Te abrazo.

FLORA:
Gracias! Puedes saborearlo tanto como necesites Flora, te lo agradezco.
Besos!!

Miguel A. Guevara dijo...

Me encanta esa cualidad que tienen algunas personas como tu de hacer q el q lea se identifique...

Bueno .. muy bueno Saludo s=D!

elshowdefusa dijo...

A mí lo que más me gusta de la entrada es que veo, siento, toco y casi añoro todo lo que describes, porque el cuadro aquí es tan importante como cada una de las palabras que usas.

Y no digo más que luego tengo que morderme la lengua (y me enveneno, jiji).