lunes, 3 de noviembre de 2008

Empieza por C


Querido diario:
Hoy las baldosas eran como arena de playa bajo mis pies, y la luz, tenue, discreta y cómplice de mis pensamientos. Hoy no voy a quejarme, ni a pedirte, ni a llorarte, porque hoy ha sido un buen día, querido diario. Las miradas de lástima no han desaparecido, son más intensas, y las palabras de fingido intento de comprensión son cada vez más hirientes, todos buscan en mí una forma de ahogar sus sufrimientos, pero no han conseguido empañar mi gran día. Porque hoy, querido diario, alguien estaba distinto, alguien no sólo me ha mirado sino que me ha visto, y yo a él, hasta hoy no le he descubierto, y ha sido apasionante. No estamos solos, estoy convencida, y él será nuestro alquimista. ¿Su nombre? Sí, por C, empieza por C... pero aún no te lo digo, aún no es el momento. Te prometí un cuento:
Era una costurera humilde, pero era una costurera fuera de lo común, su nombre Carlota. En el taller en el que trabajaba era muy respetada y querida, todos sabían que tenía un don, que había nacido para coser. Fuera gasa, muselina, seda, moaré, terciopelo o satén, fueran hilos metálicos o hilados, fuera un vestido de gala, de paseo o de trabajo, Carlota era la mejor. Sólo pedía una cosa, poder elegir ella misma a sus clientes, sólo eso, lo cual era un problema, todos querían a Carlota.
Algunas mujeres, cuando la veían aparecer detrás del mostrador, se postraban cual militar obediente, esperando que su porte y figura convencieran a la chica para confeccionar sus ropas. Otras bajaban tímidas la mirada y con humildad le explicaban lo que significaba para ellas "el vestido de sus sueños". Había mujeres, que sujetando con orgullo el brazo de su marido, sonreían complacidas ante el fajo de billetes que ellos sacaban del bolsillo interior de sus chaquetas. Y la mayoría ni siquiera se atrevían a entrar en la tienda por miedo a ser rechazadas por la famosa costurera.
Para Carlota, todo este ritual no era ningún juego, porque lo que nadie sabía es que cuando ella tejía no lo hacía para el cuerpo de sus clientes, lo hacía para sus almas. En sus manos tenía el poder de premiar o castigar, el poder de consolar o de atormentar, el inmenso poder de reconducir el destino de las personas elegidas. Y sólo aceptaba dos monedas, una para el taller y otra para ella, ni una más, jamás.
Esa tarde terminaba el vestido de Carmina, el que sería su vestido de bodas, el único vestido de su vida para siempre, el único vestido que Carlota no había decido hacer, el único sobre el que no tenía influencia. Y Carlota, esa vez más que nunca, se resistía a dar los últimos retoques, esa vez más que ninguna otra, confiaba en que Carmina no apareciera a la hora indicada a recoger su prenda... Carlota lloraba sin consuelo mientras terminaba los últimos bordados de plata, confiaba en que su don esta vez funcionara, porque como siempre había soñado con la prenda que confeccionaría. Carlota veía cómo los bordados se teñían, cómo los botones saltaban por todas partes, cómo el blanco, poco a poco, se colmaba de un rojo intenso. Carlota veía la muerte de Carmina. Carmina era la hermana de Carlota.

20 comentarios:

alfaro dijo...

Vaya con Carlota, y con Carmina, ¿irá o no irá a recoger su vestido?
Un cuento breve y original...
Un beso.

gloria dijo...

Gracias Alfaro. ¿Quizás demasiado corto? Se me dan mejor las intrigas que los finales, es uno de mis mayores defectos.
Un beso y de nuevo gracias.

ZenyZero dijo...

Los cuentos tienen la alquimia mágica de quien los escucha con un sentido amoroso.

Las ces te saltan la imaginación y llenan tus probetas de unguentos para una felicidad que está por llegar.

Esa es mi visión. Quien te quiere y quieres es artífice y receptor.
Al igual que tú.

Un beso!
Chuff!!!

cristal00k dijo...

Pues a mí me encantó tu cuento. De verdad. Quizás porque soy un poco "Carlota".
En otro orden de cosas, sutil pero importante diferencia entre mirar y ver...Me alegro Gloria. Un beso.

Capitana dijo...

El poder de ver en las almas de los demás puede convertirse en una tortura más que en un don, pero el destino muchas veces está escrito, es inevitable y hay que terminar lo que se ha comenzado, si al menos podemos ver la piedra en la que vamos a tropezar no sufriremos menos, pero podremos pensar en la forma de levantarnos y curarnos las heridas recién abiertas.

Las que a veces parecen más grandes, pueden ser las personas más humildes y probablemente lo que hagan sea por una razón que deberíamos respetar, pero si no hay nadie que sepa ver el alma de esa persona humilde, dejaremos que se convierta en alguien solitario y triste.

Respecto a lo que me has respondido en comentario anterior que te deje... no sé cómo lo haces, hay muy pocas personas que me hagan sentir lo que tú al hablar, inspiras un calor y una comprensión que me deja sin palabras, pero me temo que yo no reino más que sobre mi propio dolor.

Un beso con todo mi cariño.

Emiliakus dijo...

Carlota tiene un don, el de tejer para influir en las almas, tú el de consolarlas.

Gracias.

Un saludo.

SOL dijo...

Querida amiga!!! Tus cuentos son fascinantes y cada dia que puedo leer uno me quedo con ganas de mas!! Excelente y me quedo corta!!! Que pases un buen martes cielin!!! Nos vemos en la proxima!!!

gloria dijo...

ZENYZERO:
Así es Zen, entre probetas, pipetas y matraces se cuece toda la magia. No tiene demasiado mérito que después de todo el día en el laboratorio me salga algún cuento que otro, je.
No, en serio, me encanta tu visión, puede, que sin saberlo, algo en mí esté cambiando. Y todos formáis parte de ese cambio. También tú.
Un beso y Chuff para ti también!

CRISTAL:
Gracias! Me alegra que te gustase, y ¿sabes que Cristal fue uno de los nombres que se me vino a la mente? Empieza por C... si no lo usé al final fue porque quería que cada cual se identificase con quien quisiera o con nadie. Pero mi primer impulso no iba desencaminado... ;)
Siempre aprecié la diferencia entre ver y mirar, oír y escuchar... Me alegra que tú también.
Un beso!

CAPITANA:
Estoy de acuerdo contigo en que lo que puede parecer un don al principio suele resultar una responsabilidad difícil de llevar, como la responsabilidad de Carlota de no influir en el destino de su propia hermana, en contra incluso de sus sentimientos. Por desgracia, creo que si supiéramos de la existencia de la piedra, en lugar de concentrarnos en cómo levantarnos, en prepararnos mejor para las heridas, nos concentraríamos en evitar la piedra por todos los medios, y tampoco creo que lo consiguiéramos. Pero así de irracionales somos a veces (o siempre).
En cuanto a tu opinión sobre las personas humildes, completamente de acuerdo. Aunque sinceramente, yo con quien suelo tener prejuicios es con los más grandes, mal hecho, porque no tienen por qué ser horribles todos ¿no crees?
Gracias Capitana, muchas gracias, no merezco tanto. Todos somos dueños de nuestro dolor, pero también de nuestros sueños, y estoy segura que tú tienes sueños Capitana, y en los sueños también se reina. Tu trono sigue aquí, no se va mover.
Un fuerte abrazo Capitana.

EMILIAKUS:
Muchísmas gracias Emiliakus, aunque no sé yo si tengo ese don (responsabilidad, depende de como se mire), quizás me viene grande...
Gracias a ti.
Un abrazo.

SOL:
Espero que los cuentos no se acaben nunca y que te gusten siempre Sol, sobre todo que te gusten. Buen martes a ti también, mil besos.

elshowdefusa dijo...

¿Sabes que me he leído todo el cuento imaginando que no es una costurera sino una escritora, y no es un vestido, sino un cuento? ¿Y sabes que me ha encantado de todas formas, escriba o cosa, que, a veces, se mezcla?
Qué bien me lo he pasado, Gloria.

Sigue, sigue, sigue.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Me ha gustado, pero es cierto que tal vez precipites el final...supongo que porque tensas mucho y bien el nudo ;-)

ateneastella dijo...

Me ha gustado mucho tu cuento, es una bonita historia, muy original.
Un beso!

Inuit dijo...

Gloria,
Otra coincidencia en la costurera, mi tía, la hermana de mi padre, cose como los ángeles. Sabe hacer hasta vestidos de novia.
Es una maravilla,los baberos,las toallas ,las sábanas,todo tipo de tela,nada se le resiste.
Me ha encantado.¿Cuántas coincidencias tendremos?
Inuits

gloria dijo...

FUSA:
Me gusta el cambio Fusa, después de todo a veces se mezcla... todo se mezcla. Qué tú lo pases bien con un este cuento para mí es el mejor de los elogios.
Muchísimas gracias querida Fusa...
Seguirán cosiéndose las palabras.

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Tienes toda la razón... como ya he dicho, los finales no son mi fuerte, sólo que esta vez Celia no terminó su cuento, es una especie de venganza dentro de la venganza, y fue sin querer, pero así salió. A ver si esta vez consigo terminar bien. Un beso brujita y gracias!

ATENEA:
Me alegra, me alegra que mi cuento te parezca original, espero no destrozarlo... Muchas gracias guapa. Un besazo!

INUIT:
Ya van dos, pan y costura, ¿cuál será la siguiente? Entre tus palabras y las mías seguro que siguen apareciendo coincidencias, qué divertido!
Dulces besos Petita.

una vida lo que un sol dijo...

qué cuento tan bonito

aunque inquietante...

un beso y gracias por visitar mi blog.

:D

Anónimo dijo...

Acabo de hablar contigo por el msn, pero siento la necesidad de formar parte de esto, kizás porque se que te hace sentir mejor, que te relaja, que te identifica.. xq aki eres tu. y no sé porqué me siento tan tú en tantos de estos textos.. será hoy. Recuerdas aquella noche? ya llevábamos un tiempo viviendo juntas, pero fue ese vicio de lo insomne lo que nos acercó cada vez más.. desde entonces me alegro de formar parte de tu vida, incluso en tus dias mas grises, si me dejas. q vicio nos separo? tu tambien formas parte de los mios.. mas ineludible cuanto mas gris! luis pastor lo cantaba en la peli del escenario movil, seguro q la recuerdas: puedes olvidar con kien has reido,pero nunca olvidaras con kien has llorado.. sabes que canto fatal. te kiero un monton

gloria dijo...

UNA VIDA LO QUE UN SOL:
Gracias a ti, porque visitar tu blog ha sido todo un placer, de verdad, y si no te importa seguiré haciéndolo.
La vida es demasiado inquietante, normal que a los cuentos se les contagie algo...
Un beso y gracias!!

ANÓNIMO, QUE DE ANÓNIMO NADA:
Mi niña... Antes de nada que te quede muy claro que no nos ha separado ningún vicio, al contrario, aunque te prometo que esto lo hablaremos, en realidad nunca te lo he contado, supongo que sin querer... y ya va siendo hora. Sabes tan bien como yo, cuánto me gusta que estés aquí, de hecho siempre estás, no puede ser de otra forma, y ahora con más razón, escribir es mi forma de comunicarme (un tanto enredado a veces, es cierto) pero el arte de conversar... ése es tan nuestro que hay noches de esas de insomnio que busco el sofá donde deberías estar esperándome para reir, llorar o lo que sea. Te echo de menos más de lo que crees y cómo olvidar a Luis Pastor!! Te voy a matar cuando te vea por esto porque ni siquiera consigo casar las palabras, pero es porque me ha gustado demasiado, es porque te quiero muchísimo.

(* dijo...

Esa imagen de los botones saliendo disparados y ese color rojo, muy vivo, y qué paradoja, pregonando la muerte... uf, Gloria, como si se tratara de un sueño, de estos que si te acuerdas luego tienes ganas de contar, o de escribir, o de coser...

Este diario crece. Me gusta que la vida de quien lo escribe se intercale con otras, que son sueños, cuentos, bordados para crecer. Crecer escribiendo. Sí, con C. Con C de calor, de cuentacuentos, de color, de cariño.

Dulces besitos.

gloria dijo...

LUNA:
No te haces una idea de lo oportuno que ha sido tu comentario ahora, de lo bien que me he sentido leyéndote, de lo mucho que me alegra que te haya gustado, y que todo empiece por c... Que haría yo sin mi luz lunera en medio de la oscuridad.
Muchas gracias y mil besos.
P.D. Siento no poder precisar más.

alfaro dijo...

Gloria,
eso no es un defecto, digamos que es una particularidad.

gloria dijo...

ALFARO:
Gracias Alfaro, muchas gracias, justo a tiempo. Volverán los finales precipitados, o sin final, o como salgan... Un abrazo.