lunes, 20 de octubre de 2008

Triste princesa...


A punto de volar a Barcelona no he podido evitar pensar en Andrea, por eso hasta que regrese os dejo este texto, que espero os guste.

De todas maneras, yo misma, Andrea, estaba viviendo entre las sombras y las pasiones que me rodeaban. A veces llegaba a dudarlo.
Aquella misma tarde había sido la fiesta de Pons. Durante cinco días había yo intentado almacenar ilusiones para esa escapatoria de mi vida corriente. Hasta entonces me había sido fácil dar la espalda a lo que quedaba atrás, pensar en emprender una vida nueva a cada instante. Y aquel día yo había sentido como un presentimiento de otros horizontes.
Mi amigo me había telefoneado por la mañana y su voz me llenó de ternura por él. El sentimiento de ser esperada y querida me hacía despertar mil instintos de mujer; una emoción como de triunfo, un deseo de ser alabada, admirada, de sentirme como la Cenicienta del cuento, princesa por unas horas, después de un largo incógnito. Me acordaba de un sueño que se había repetido muchas veces en mi infancia, cuando yo era una niña cetrina y delgaducha, de esas a quienes las visitas nunca alaban por lin- das y para cuyos padres hay consuelos reticentes.
Esas palabras que los niños, jugando al parecer absortos y ajenos a la conversación, recogen ávidamente: «Cuando crezca, seguramente tendrá un tipo bonito», «Los niños dan muchas sorpresas al crecer»... Dormida, yo me veía corriendo, tropezando, y al golpe sentía que algo se desprendía de mí, como un vestido o una crisálida que se rompe y cae arrugada a los pies. Veía los ojos asombrados de las gentes. Al correr al espejo, contemplaba, temblorosa de emoción, mi transformación asombrosa en una rubia princesa —precisamente rubia, como describían los cuentos—, inmediatamente dotada, por gracia de la belleza, con los atributos de dulzura, encanto y bondad, y el maravilloso de esparcir generosamente mis sonrisas… Esta fábula, tan repetida en mis noches infantiles, me hacía sonreír, cuando con las manos un poco temblorosas trataba de peinarme con esmero y de que apareciera bonito mi traje menos viejo, cuidadosamente planchado para la fiesta. «Tal vez —pensaba yo un poco ruborizada— ha llegado hoy ese día.»
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15 comentarios:

elshowdefusa dijo...

Pues aquí te espero con ese día entre las manos :)

SOL dijo...

Que asi sea.. es mi deseo de todo corazón y que el cuento de la CENICIENTA se haga realidad... no seria bueno??? Besotes amiga!!! Buen inicio de semana!!!

Lena dijo...

Buen viaje!

Te vas a un sitio que amo.

Que el día feliz llegue también para Andrea!

Besos

ZenyZero dijo...

Puede un manantial tener lo que quisiera
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Caudal, fuerza, profunda belleza.
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Con razón eres niña y princesa.
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Ojos dormidos, los míos,
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Sueños rotos, ahogados, perdidos.
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Sólo verán lo que quisieron.
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Con razón serás princesa.
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.
Luz eteréa me queda.
Quizás también yo soy,
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Princesa.


Chuff!!!

Capitana dijo...

La belleza empieza por sentirse bien uno consigo mismo, cuando consigues eso, ya da igual cómo te miren los demás, que igual no es todo ideal, pero las cosas ya están bien.

A veces, ese amigo especial que uno tiene, te puede hacer sentir como la princesa que realmente eres.

Es duro para un niño oir esas palabras, los adultos creen que no escuchan, pero esas cosas se graban a fuego.

Disfruta del viaje.

cristal00k dijo...

Avanzar, siempre comporta ilusión, algo de desconcierto y un tanto de dolor, por lo que se abandona. Aunque sepamos que es lo mejor.
En cuanto a la infancia, para bien y para mal, lo tiñe todo.
Lúcido post. Saludos!

(* dijo...

Feliz viaje, Gloria, y que todos los zapatitos, de cristal o no, encajen para que le camino sea hermoso.

Dulces besitos.

alfaro dijo...

Qué precioso, gloria,
como me sucede otras veces me he puesto a leer los comentarios y me he perdido, fusa te espera..., fusa es el mundo de los cuentos largos y encantados de un extraño realismo, te convertirás en un personaje de cuento a su lado, estoy segura...
deseo que sea un cuento feliz.
besos.

Inuit dijo...

Yo tengo mis dudas de tu fealdad. Vaya, que pondría la mano en el fuego y lo apagaría.
Feliz cita y ya sabes..... cierra los ojos y lánzate
Inuits

SOL dijo...

Buen fin de semana corazon!! Besotes!!!

gloria dijo...

A TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS:

Ya estoy de vuelta y son tantos los momentos que me he traido en la maleta que no sabría por dónde empezar. Sólo quiero que sepáis (TODOS, porque sois todos asombrosos) que he sido feliz, que he encontrado mucho más de lo que buscaba, y las historias se me han quedado impregnadas por todo el cuerpo, poco a poco irán creciendo, tomando forma disfrazadas entre las palabras, y cada uno las iréis descubriendo tal y como nacieron en mí.

P.D. Perdonad que no os conteste a cada uno como os merecéis de momento, pero se amontonan los asuntos pendientes y no quiero pasarme nada por alto. Pronto lo tendréis. Lo prometo.

Alfonso White dijo...

Qué bonito. Pero qué curioso también, porque ya desde pequeños soñamos con que pase el tiempo para ser otra persona distinta, y cuando nos vamos haciendo más mayores hacemos lo mismo, no nos conformamos nunca. ¿Se habrá dado el caso de alguna persona que en un momento dado declare "soy justamente lo que de pequeño deseaba"?
Bobadas aparte, tu cuento es realmente precioso.

Saludos.

gloria dijo...

Ojalá yo escribiera así. Es un fragmento de "Nada", de Carmen Laforet. Aunque me alegra mucho que te haya inspirado así... Yo no estoy muy segura de si alguna vez me propuse una imagen de mí misma en el futuro.
Un abrazo Mr. White.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Buen viaje...La próxima vez avisa, que si tienes tiempo tomamos juntas un cafecito :-)

gloria dijo...

MALVADA BRUJA DEL NORTE:
Te prometo que si hay una próxima vez te aviso con tiempo, no recordaba que eres de allí. Lo siento de veras, pero me encantará a la siguiente. Besos.