miércoles, 8 de octubre de 2008

Cielo


El cielo me respetó como nadie. Ayer no hubiese soportado el sol, su luz, su calor, habría sido demasiado. El cielo me regaló un gris perfecto. Sé que era para mí. Ayer no hubo celebraciones, y había motivos, pero no las hubo. Ayer no hubo lágrimas porque lo hizo el cielo por mí, para lavarme por dentro y que no tuviera que explicar nada. Disfracé mi angustia con el gris del cielo, y la melancolía encontró su escenario para ser aclamada. Ayer miré al cielo y el cielo me respondió con penumbra y silencio.

Apártate
borra mi imagen
cierra los ojos
di que te marchas
escapa de mí

Faltan muy pocos
gestos de rabia
¿huyes?
idiota de mí,
jugaste tu baza

Kilómetros de caricias
lejanas, olvidadas, vacías.
Mírame si te atreves
no tengo miedo,
¿o si?

Pesadilla
que retorna
rompiendo tu armonía
secando mi paciencia
tiemblo, tiemblas.

Única
volátil
whisky en vena
xenografía misteriosa
yaces ante mí
zozobrando yo, tú, feliz


Gracias Alejandro por la foto. No sé que haría sin tu prisma, sin tu profesionalidad cargada de arte. Ayer tuve dos regalos, el cielo y tu foto.

12 comentarios:

elshowdefusa dijo...

Mira que a mí me gusta la melancolía y la nostalgia y los días grises que acompañan al alma, pero no soporto que a ti te pase, Gloria.

Hoy hablaba con alguien de la motivación y del espíritu de superación. Del ¿y por qué no? o del ¿y por qué no voy a ser yo? Ayer estaba gris y hoy, esté como esté el cielo, tú vas a estar llena de luz. Porque sí, porque yo confío en ti, sé que tú puedes. ¿Qué no vas a poder tú?

Aún así, esta frase me parece preciosa: la melancolía encontró su escenario para ser aclamada.

Un abrazo enorme.
Y gracias siempre por todo.

PD: Espero que, aunque un poco tristes los principios, te esté gustando lo que te mando.

gloria dijo...

FUSA:
No me es que me esté gustando Fusa, es que no me lo puedo terminar de creer, estoy que no reacciono en general, aunque yo también sigo, y pronto recibirás algo. No te preocupes por los principios tristes, me gustan porque son tuyos, muy tuyos, y ya está, por favor no pienses que no me gusta, sabes que no es así.
No me des las gracias, vaya dos, gracias a ti!!! Por tu luz, que es genial y que siempre llega justo a tiempo, por tu empatía que es espectacular, por mi refugio favorito, por las teclas rojas, que volverán a ser verdes y porque no puedo parar de agradecerte.

Un gran abrazo a ti también.

P.D. A veces la melancolía también necesita aplausos.

P.D.1. Perdón por el poema que es muy regular, hoy no estaba muy fina para jugar con las letras como otros días, pero mejoraré.

De cenizas dijo...

El cielo es muchas veces un espejo... por eso hay que mirarlo, tarde o temprano, sale el sol.


Gris, pero cálido; triste, pero hermoso.


besos

alfaro dijo...

Ahora te dejaré aquí mis palabras, Gloria, otro regalo de la vida para ti, el mundo de las palabras que nos acompaña siempre.
El que viene y se va deja el lugar vacio para que otro alguien lo ocupe, ahora recoge el desgarro, vívelo y sal airosa con los ojos llorosos, si guardas el dolor...se sufre demasiado y quizá no merezca la pena, y los grises son también hermosos sobre todo si van en sintonía con nuestro espíritu.
Un abrazo muy fuerte y ánimo.

miriadas dijo...

A mi me ha encantado, no se si son muy regulares tus versos, como dices, pero empapan.
Besos
Flora

Lena dijo...

Ese cielo me gusta.

Día gris en consonancia con las venas.

Espero que luego quieras sol.

Y que haya.

Que siempre haya sol cuando lo necesites.

Un besito, Guapa!

ZenyZero dijo...

El gris es el color de la distancia. Y la distancia es una balada de arpegios húmedos que la congoja no deja entonar.

El gris es el color de todas las palabras que nadie escucha. Un cielo sin ti, tan cargado de poemas. Pero detrás está el sol y las estrellas fabricando baladas con mis palabras.

Un abrazo. Todo pasa.
Chuff!!!

(* dijo...

Desde otro día gris, Gloria, aunque el sol brille fuera, no importa, porque no siempre acompaña, trencemos esas nubes de dentro para sentirlas muy nuestras, y luego, permitírles llover. Es extraño, que a veces se halle comodidad en la tristeza...
Me sumo al club de melancólicas de nacimiento. Tiene su parte negativa, sí, no lo niego, pero también otra muy especial y bella, aunque se moje de dolor. Sea lo que sea, acabaremos barriendo esas nubes, o eso quiero creer, porque cómo dice Fusa, ¿y por qué no? Además, pronto habrá luna llena y no nos la podemos perder.

Dulces besitos, Gloria, hoy grises, pronto de nácar de luna.

Capitana dijo...

Gris... a veces igual que nuestros sentimientos o que nuestro día, parece que el cielo sea capaz de tener los mismos momentos alegres o amargos que tenemos nosotros, hay días en el que nos acompaña según cómo estemos.

Los mejores... los días soleados y los lluviosos, cuando puedes estar tranquilo en casa.

Un texto muy bonito, me gustan las fotografías con las que lo acompañas.

Un saludo.

gloria dijo...

DE CENIZAS:
Ya comienza a salir el sol, poco a poco, sin apabullar. El espejo refleja una imagen menos cruel. Sigue habiendo nubes, pero me gustan, me gusta que el cielo me respete. El gris es precioso y, a veces, necesario. Mil besos.

ALFARO:
Mil gracias por tu regalo, por tus palabras, porque me empujáis, porque me empujas. Porque una vez que salga de ésta miraré con una sonrisa, como la de ahora al leerte. Gracias Alfaro, eres genial. Un fuerte abrazo.

MIRIADAS:
Es un alago para mí que tú opines eso del poema, porque tus versos son estupendos y llenan como ninguno. Un beso.

LENA:
Ese cielo me ayudó mucho

ale lo sabía y me lo regaló

pronto querré sol

y vendrá, espero

Gracias Lena, besos encanto

ZENYZERO:
Yo no habría podido describirlo mejor, y sí que llegan tus baladas, puedo oirlas, compuestas de palabras, a través del cielo. Y alivian, y acarician.
Gracias. Pasará!
Chuff para ti también.

LUNA:
Eso es luna ¿por qué no? entre todos podemos, y sobrellevar la tristeza, hacer de ella un arma, se puede. El martes luna llena, sí, la ansío, todos los meses espero su luz (soy cáncer y siempre me ha influido mucho, dicen que demasiado). Gracias por tu mirada y por tu luz, porque consigues iluminar siempre.
Mil besos.

CAPITANA:
La naturaleza nos respeta mucho más que nosotros a ella, estoy segura. Y el cielo además nos enseña. A mí me ha ensañado a llorar sin miedo.
Me alegra que te guste la foto, me la hizo un buen amigo, de los mejores, y le estoy muy agradecida.
Besos Capitana

Inuit dijo...

En el zen siempre nos repiten que cualquier día es un día perfecto y que no existen diferencias entre ellos. Las difrencias estan en nuestra mente dual; la teoría es muy buena, pero las realidades vividas son unas otras.
Cuando la mente-corazón está serena todo lo que nos rodea tambié se calma.
Un poema intenso.
Inuits

Malvada Bruja del Norte dijo...

Me encanta...y te entiendo, a veces cuando uno está triste, y tiene ante si un sol deslumbrante, un cielo azul espectácular...Uf! es más difícil aún todo. Es como Auden y su poema, "que se detengan los relojes, que pare la música del piano..." ¿lo conoces?