martes, 9 de septiembre de 2008

Carta



Viaje de final de curso de 7º de E.G.B. Muchos años, y muchas cosas. Éramos simples compañeras de clase, y no de las que tienen una buena relación precisamente, pero tu faceta de celestina te pudo, y yo era todo un reto, lo sé. La semana siguiente fue larguísima, siempre hablando de lo mismo, y yo con mi NO constante, creo que era la única palabra que pronunciaba en el camino del colegio a casa. Pero tú no te rendías, en eso no has cambiado nada. Al final acepté, justo una semana después, y ni siquiera te conté que lo había decidido, fue uno de mis primeros impulsos inexplicables, aunque, a diferencia de la mayoría de ellos, aquél no te molestó. Así comenzó todo, pasamos de compartir aula (desde los cuatro añitos, si es que nuestra historia es de toda la vida) a compartir vidas, a ser inseparables, no se concebía a la una sin la otra, y mucho menos a la otra sin la una. El año que siguió está plagado de anécdotas, nos estábamos conociendo de verdad y era muy emocionante, ya desde el principio se intuía que no era una amiga más, no como el resto… y mira que tú tienes amistades de las arraigadas, todas muy especiales, todas con su propia historia.

El punto de inflexión, el primero al menos, llegó en el instituto, en clase de Lengua y Literatura de 3º de E.S.O. Hablamos hace muy poco del tema, de aquel momento, de cuánto significó y por qué, y te dije que justo el día anterior había escrito un post contándolo, pero al final no lo publiqué. Se borró, o al menos no encuentro el borrador, pero no importa. “Nubosidad Variable”, esa fue la recomendación de nuestra profesora para nosotras, sólo para nosotras, y además lo leímos al mismo tiempo, párrafo a párrafo, carta a carta, Mariana y Sofía, Sofía y Mariana… Nunca dijimos quién era quién, ¿verdad? Te dejo que lo decidas tú, siempre se te han dado mejor esas cosas. La cuestión es que ese libro cambió por completo nuestra amistad, por exagerado que parezca, había momentos en los que no sabía dónde terminabas tú y comenzaba yo. Poco a poco fuimos construyendo nuestro mundo, éramos compañeras de clase, vecinas y estábamos juntas en casi todas las actividades extraescolares, y aún así, nos escribíamos, por todas partes. Había carta a las 7.45 de la mañana, en los recreos, a las 14.15 de la tarde, en la siesta… daba igual. No sé si tienes idea de las noches que no he dormido escribiéndote, claro que sí sabes las tuyas. Pero no sólo las cartas, las horas de “estudio”, las conversaciones hasta las tantas, las tardes de domingo, las acampadas con sus noches a luz de las estrellas… Mil cosas.

Los años de instituto, entre nosotras hay un sinfín de momentos, pero, de tener que elegir, creo que me quedaría con los años de instituto juntas, con todo. Aprendimos a apoyarnos en la Literatura, a leerlo todo, a escribirlo todo, quizás es en lo único que nos hemos parecido siempre. Y nos ha ayudado a ambas durante esos tiempos en los que, bueno, en fin, en esos tiempos. No sería quien soy sin ti, este blog no sería lo que es sin ti. Por eso esta carta en la red, por eso aquí. Porque aunque no sueles comentar sé que lo lees, igual que sabes que yo te leo a ti. Porque aunque son blogs muy diferentes, y últimamente lo son aún más, no sé por qué, necesitaba decirte que sigues presente, que alguna vez te cuelas en mis historias, y no veas lo que me tranquiliza eso.

Me he quedado en los años de instituto a propósito, pero no olvido ningún detalle de lo que prosigue, cómo hacerlo. Es sólo que quizás todavía tengo la ilusa esperanza de que un día escribamos juntas ese libro, esas dos caras de la misma moneda que son nuestras vidas, que, con el permiso de Martín Gaite que creo que tendríamos, escribamos nuestra propia “Nubosidad Variable”. Ya sé, ya sé, no pensabas tú precisamente en eso, pero quizá un día…


P.D. Para todo el que esta carta le suene a chino, perdón, pero necesitaba hacerlo.


P.D. 2. Para la única persona a quien se dirige esta carta, perdón también, otro impulso… yo qué sé.

13 comentarios:

Pedro (Glup). dijo...

Qué amistad tan bonita.
Y contada de forma tan emocionante y sincera.
Qué envidia (sana)
Mi enhorabuena.

gloria dijo...

Gracias Pedro. Hay muchísimas cosas sin contar... pero sí, es bonita, muy bonita.
Besos artista.

elshowdefusa dijo...

No tienes que pedir perdón a nadie. A nosotros por supuesto que no, porque es adorable leerte así de íntima. Y a esa persona a la que va dirigida supongo que tampoco porque yo, de ser ella, estaría encantada de leer una carta tan llena de recuerdos. Que seguro que tampoco ha olvidado, pero que siempre es bonito leerlos desde la otra cara de la moneda.

Nubosidad variable fue el primer libro que leí de Carmen Martín Gaite. Tengo amigas estupendas, pero con ninguna comparto demasiadas aficiones así como Sofía y Mariana y vosotras dos. Así que, cuando acabé el libro, quedándome con una sed de más insaciable, me puse a escribirle a Sofía Montalvo. Hace tiempo que no lo hago, le hice tres o cuatro. La construí como alter ego en el que refugiarme.

Me alegro de que tu Sofía, o tu Mariana, sea tan real como esta carta.

Un abrazo, Gloria.

Silvia dijo...

.....yo Silvia y tú Gloria, quién es quien en ese libro ¿?; deja que lo relea y te diré.
Lo del perdón justo en esta carta (otra dentro de las infinitas...)no procede; son muchos los momentos eh? y eso que te has quedado en la baja intensidad de los años porque si escribiésemos sobre la alta de nuestros meses.,....jeje. Yo también te quiero; ¿sabes la única cosa que no haremos? y en eso me equivoqué: ir cuando tengamos 80 años a ese programa de la tele. Por lo demás....La vida espero nos tenga muchas liebres dormidas en el erial.

PD. pense escribir como anónima y guardar el misterio...pero porq?

elshowdefusa dijo...

No, no. Te has confundido. La historia de esos dos niños la escribe Raquel. Esa historia junto con el cuento de los lobos es lo que escribe Raquel para Ali. ¿Recuerdas que le leía cuentos y se enfadaba cuando se dormía? Pues éste es uno de ellos, quería escribir un cuento a través de ella, como también quiero escribir uno de los poemas de Ali sobre la muerte. Digamos que es un parón en la historia de Bergai para adentrarnos en el cuaderno de Raquel. Espero que, después de la aclaración, te siga gustando Raquel. La que no te gusta es Rosa… la madre de los niños, pero es todo ficción, una ficción de Raquel -y mía-. Gracias a ti porque eres un amor.

gloria dijo...

FUSA: ¿De verdad escribías a Sofía? Deben ser unas cartas apasionantes, seguro. No te voy a pedir que hagas nada con ellas porque son muy tuyas. En fin, me quedaré con las ganas, je.
En cuanto a la carta, todavía no sé muy bien por qué me apetecía escribirla, pero ahí está, una más para la lista. Colocando los libros en mi nueva casa aparecieron entre ellos los de Martín Gaite (dedicados por Silvia además muchos de ellos) y salió, no pude contenerme.

Me alegra que te haya gustado, Fusa. Un beso enorme

SILVIA: Cuando releas el libro, ya me dices quién podría ser quién, aunque estoy de acuerdo, tú Silvia y yo Gloria. Eso no va a cambiar.
Lo del perdón justo en esta carta... ya, lo sé, hay otras... Ya te digo que me quedo en la baja intensidad de los años a propósito, la alta intensidad de nuestros meses es cosa de las dos y no podía quedarme en una parte, sería otra injusticia de tantas.
Me acordé del programa de la tele con 80 años, jejeje, y me alegra que tú también, aunque ya no vaya a ser.
El caso es Silvia que también espero que sigan las liebres, y me alegra que no te hayas quedado en el anonimato, en realidad no había ningún misterio... Te quiero Grande

FUSA: Perdón, perdón. Ya he releído la historia, sabiendo que todo es un cuento, me gusta mucho más. Perdona. Si es que no estoy, soy un desastre, pero gracias por aclararlo, en serio. Un abrazo, tú si que eres un amor.

elshowdefusa dijo...

No me importa en absoluto compartir las cartas contigo. No sé si te gustarán, son de hace algún tiempo. Te dejo un link que recoge las cuatro que "envié".

http://es.wordpress.com/tag/cartas-a-sofia-montalvo/

Y no voy a tolerarte ni un perdón más, ¿eh? Una confusión la tiene cualquiera. Piensa que Fusa viene precisamente de conFusa, así que ya ves con quién has dado, jaja. Me alegra que te haya gustado.

Un besazo.

alfaro dijo...

yo juraría que había escrito el comentario ayer por la noche y lo había publicado, se nota que se ha perdido...por este espacio virtual, tu no lo habrás visto, Gloria?
decía que me gustaba la carta y me alegraba de la respuesta de la destinataria,..o algo así
un beso.

gloria dijo...

FUSA: Ha sido todo un regalo. He leído todas las cartas, las cuatro. Y estoy con una sonrisa en la cara, pronto entenderás por qué, te lo contaré pronto. No más perdones, lo prometo, jeje. Ha sido emocionante conocerte más a fondo. Un beso Fusa.

ALFARO: Pues parece que el espacio virtual lo ha engullido Alfaro, pero no importa, aquí estás de nuevo, y te lo agradezco. También a mí me alegro la respuesta de la destinataria, aunque lo esperaba, después de todo, ese era el objetivo ;) Un abrazo

Lena dijo...

Que bello, Gloria.

Ojala ese libro se escriba.

Ojalá yo lo lea.

Tuve amistades tan grande como esa...nos juramos que nunca jamás nos alejaríamos pero, aunque el amor sigue intacto, las cosas cambian...

Me has traído lindos recuerdos!

Un besito,

L.

Shangri-la dijo...

Hola. Informamos que se puede descargar el último número de nuestra revista sobre literatura y cine en:

http://shangrilatextosaparte.blogspot.com/2008/09/shangri-la-n-6-mayo-agosto-2008.html

Un saludo.

gloria dijo...

LENA: Muchas gracias Lena, me alegra que te haya gustado, aunque el libro es muy difícil que se escriba... pero no imposible, ojalá!
Es triste que algunas cosas cambien, aunque a veces también es inevitable, así que al menos espero que te ayuden esos recuerdos. Un abrazo

SHANGRI-LA: Utilizaré la información. Gracias y saludos!

Malvada Bruja del Norte dijo...

Es precioso Gloria...muy íntimo y personal. Y os prometo que leeré Nubosidad Variable, porque entre tú y Fusa, no veas :-)