jueves, 2 de agosto de 2007

¿Y ahora qué?


Hace no mucho tiempo se redactó en Bruselas un plan para la lucha contra el cambio climático. Qué os voy a decir, sencillamente estupendo si llegase a cumplirse. El problema viene cuando los países del Este (en concreto Letonia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa y Estonia) dicen que estos nuevos planes les perjudican, que su desarrollo económico se verá mermado frente al resto de miembros, que ya contaminaron, y mucho, en su momento. Son argumentos similares a los empleados por China en contra de Kioto que ya está por encima de Estados Unidos en las emisiones de dióxido de carbono.
¿Y ahora qué? ¿Están en su derecho? ¿Tienen razón? ¿Cómo explicarles que el problema les repercute también a ellos?
Las emisiones se contralan por "derechos" que la industria paga al gobierno en cuestión, y cada gobierno tiene unos cupos determindas de emisión, que según los nuevos planes de la UE son más reducidos y responsables. Pero los argumentos de los países menos industrializados son difíciles de rebatir, ¿y vamos a anular todas nuestras emisiones para que ellos se desarrollen? Seamos realistas esto no va a ocurrir, a menos que estemos dispuestos a perder nuestras industrias, nuestros empleos, nuestro desarrollo y nuestro sistema de vida al fin y al cabo. Yo creo en la tecnología, creo en el desarrollo (de todos), pero creo en una tecnología limpia (existe creedme) que de forma no tan paulatina debería irse implantando en el mundo, y los países que están comenzando a industrializarse, o que pretenden alcanzar a los pioneros, deberían aprovechar estas nuevas tecnologías para un desarrollo sostenible. Es difícil, lo sé, pero no imposible y si continuamos actuando de la forma "fácil" no tendremos dónde criar a nuestros hijos (y no es demagogia, fijaos si no en el veranito que estamos pasando).