jueves, 29 de noviembre de 2007

La vida II

Decimos vivir en un sueño cuando nos sentimos bien y en una pesadilla cuando los acontecimientos se escapan de nuestra idea de la felicidad. ¿Y no será esa la clave? ¿por qué no limitarnos a vivir? Para mí es imposible, tengo que confesarlo. Es tan excitante el análisis, desmenuzar cada instante en toda su sustancia, que no puedo resistirme a pensar si será un sueño, una realidad difuminada en mis pensamientos o un deseo hecho materia. Supongo que por eso, como a Kundera (unas veces de acuerdo con él y otras muchas en contra), me obsesionan los porqués de cada historia vivida.


"A pesar de mi escepticismo me ha quedado algo de superstición. Por ejemplo esta extraña convicción de que todas las historias que en la vida ocurren tienen además un sentido, significan algo. Que la vida, con su propia historia dice algo sobre sí misma, que nos desvela gradualmente alguno de sus secretos, que está ante nosotros como un acertijo que es necesario resolver. Que las historias que en nuestra vida vivimos son la mitología de esa vida, y que en esa mitología está la clave de la verdad y del secreto. ¿Que es una ficción? Es posible, es incluso probable, pero no soy capaz de librarme de esta necesidad de descifrar permanentemente mi propia vida. "


La broma, Milan Kundera

1 comentario:

Silvia dijo...

pero creeme, a veces los porqués matan, porque como gota de agua va haciendo un agujerito de forma muy suave que puede terminar por romper la más dura de las piedras....