miércoles, 19 de septiembre de 2007

Lluvia



Hoy ha llovido, ha llovido en mi alma lentamente, pero sin cesar, sin ahogarme pero sin dejarme respirar, y, aunque parece haber terminado, todavía nota mi ser esa sensación de humedad y tristeza que acompaña a la lluvia, lluvia tan dulce que amarga, tan ruidosa que calma, tan sencilla que deslumbra.... Esa lluvia me ha invadido y no me deja, yo no quiero que me deje, quiero llorar como la lluvia, ser dulce y ruidosa, y sencilla, y volver, y desaparecer; quiero entender al mundo o simplemente estar en él sin querer comprenderlo, quiero buscar al amigo y que llueva, que la lluvia nos arrope, que la lluvia nos lave las lágrimas, que la lluvia nos marque la piel, que nos desnude, que nos vista... Quiero ser lluvia que va al río; río que va al mar; mar que se confunde con el océano y océano que es vida, que es inmensidad, que es matriz de vida, que es esencia pura. Y en la inmaculada transparencia del océano perderme para siempre...

6 comentarios:

Pedro (Glup). dijo...

Precioso post, dulce y profundo, también amargo, y triste, y alegre, y lleno de esperanza.
Como la vida.
Un abrazo.

gloria dijo...

Gracias Pedro... ¿cómo lo encontraste? Eres un encanto.

Emiliakus dijo...

Juntar lluvia, un texto precioso y el día de mi cumpleaños, no tiene precio.

Aunque saliera sin querer, gracias por el regalo.

gloria dijo...

Vaya Emiliakus, pues no, claro que no sabía que era el día de tu cumpleaños... pero me alegra la coincidencia, sobre todo que te guste.
Un abrazo.

ZenyZero dijo...

Tantas veces como nos miramos a nosotros nos mira el deseo. Y los sueños navegan en su mar. Dulcemente, para desaparecer al rato.

Un abrazo
Chuff!!

Marcelo dijo...

Yo sé de esa lluvia, la que ahoga pero es dulce a la vez. También sé de ese mundo incomprensible, y que a veces sólo quiero que me de cobijo.Y también se de ese mar...