
Si hay algo de lo que no podría arrepentirme nunca es de haber comenzado este blog, porque es de los pocos lugares en los que siempre recibes mucho más de lo que das. Todos sabéis tan bien como yo a lo que me refiero, y estos dos días anteriores me han vuelto a demostrar que tengo razón. Vuestros comentarios en mi última entrada son la prueba más fehaciente de ello, y a veces pienso que decir un simple gracias no basta (sé que os basta, pero me sabe a poco). Pero de momento, es lo único que puedo decir, gracias a todos por ser y estar en mi vida.
Por si fuera poco, ayer recibí una noticia que me llenó de alegría y que no puedo dejar de compartir. En mi entrada "Quebranto" tenía este comentario:
"en portugués:
http://incomunidade.blogspot.com/2009/07/quebranto.html"
Hace algunos días,
Alfaro nos hablaba de la admirable labor de los traductores y nos acercaba la traducción de un
poema de Friedrich Hölderlin realizada por Leo de Mar. Yo le comenté en aquella entrada que estoy leyendo poesía portuguesa y que debido a mi escaso conocimiento del idioma sentía que me perdía mucha belleza, lo que confirma lo difícil que es el trabajo de los traductores (de la poesía, especialmente). Ella me animó a seguir, a intentar traducir algún día uno de mis favoritos (no lo he olvidado pero me da demasiado miedo).
Que alguien se haya tomado la molestia de traducir un poema mío es el mejor de los regalos.
Obrigado Alberto, no lo merezco...
Estaréis de acuerdo conmigo, vivir es raro y maravilloso.